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25N: Que levante la mano

Por Isidora Montecinos

El 25 de noviembre es el Día de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer.

Que tenga que tener un día para conmemorar ya nos dice mucho. Pero salgamos de la escena clásica (y terrible, siempre) de la violencia física entre un hombre y una mujer adulta.
Retrocedamos un poco.

Sala de preescolar. Un niño le tira el pelo a su compañera a la hora de salida. Los papás de ella le dicen “el que te quiere te aporrea” y ríen divertidos mientras vuelven a casa.

Living de la casa. Un niño dibuja una casa y la pinta rosa. “Ese color es de niñitas, mi amor”.

Plaza de la ciudad. Niñas de trece años conversan con sus amigas después del colegio, tomando helado. Pasa en un auto un hombre adulto, les silba y hace un gesto obsceno.

Feria de ciencias. Los experimentos más complejos fueron presentados como desafío a los hombres del curso (aunque a muchos no les interese la temática).

Paseo de curso. Una adolescente llora mientras llama a su mamá que la vaya a buscar. Dice que le duele mucho la cabeza, pero la verdad es que encontró el “ranking” que hicieron sus compañeros. Ella quedó al final, por “gorda”.

Primer año de universidad. Vida independiente, diversión, libertad. Una joven va a un bar con sus compañeros de carrera, dice que vuelve sola al departamento que queda cerca. Un compañero se ofrece acompañarla. Se despierta al día siguiente y no se acuerda de nada. Esa no es su cama.

Entrevista de trabajo. “¿Tienes hijos? ¿Planeas tenerlos pronto?”

Pololeo de años. Ella ya no sale tanto como antes, responde poco los mensajes. Él le dice que se va morir si algún día lo deja, que ella es todo su mundo y que ellos dos solos no necesitan a nadie más.

Primera salida sola después de tener hijos. “¿Y tu guagua con quién se quedó? Te debe echar de menos”.

Estos ejemplos no son lejanos, no son la imagen clásica de violencia física pero siguen siendo sumamente violentos. Que levante la mano la que no los conoce o no los vivió.

Desde la infancia, procuremos erradicar la violencia hacia la mujer criando y educando buenos hombres y mujeres que no perpetúen años y años de patriarcado y machismo.

No basta solo repudiar los asesinatos. Se requiere buscar el origen de la violencia, los detalles que se normalizan o pasan desaparecidos.

Encontrarlos y apagarlos, solo así, podremos eventualmente respirar más tranquilas.


Isidora Montecinos es madre y profesora de Educación Media. En su cuenta de Instagram @nodenuncieporque genera un espacio para que personas sobrevivientes de abuso o acoso puedan compartir sus historias.

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