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¿Cómo jugar con niños de 2 a 5 años?

Nuestros niños durante el primer año de vida necesitan de nosotros para el juego y exploración, sin embargo a medida que crecen van adquiriendo mayor movilidad e independencia, por lo que ya no nos necesitan tanto como antes para el juego, comienzan a divertirse, entretenerse y explorar por si solos el entorno que los rodea, desarrollan la confianza en sí mismos, el autocontrol, la autonomía, entre otros.

Clasificaremos en dos grupos, el primero de 1 a 2 años, y el segundo de 3 a 6 años, esto porque en el segundo grupo se irán explicando como ir agregándole dificultad a medida que nuestros niños crece, y siempre es importante considerar el presupuesto a la hora de crear actividades lúdicas para nuestros hijos. No se necesita una gran cantidad de dinero para tener diversión, basta con ser creativos y tener materiales básicos y económicos.

Actividades para niños de 1 a 2 años

Algunos juegos simples y muy divertidos para nuestros niños entre estas edades son:

1.         Agacharse y levantarse:

Sirve para trabajar la motricidad gruesa y el equilibrio, y se debe realizar con alguno de los padres, ¿cómo hacerlo? Fácil !! solo toma las manos de tu hijo y con un tono de voz cariñoso dale las indicaciones de agacharse y ponerse de pie, puedes poner obstáculos en el living de la casa, que pase por debajo de algo (silla) y luego trepe un sillón, esto agregará mas dificultad por lo que pueden ser utilizados cuando son un poco más grandes.

2.         Puzle:

Hay muy buenas ideas de puzles para pequeños, incluso algunos que puedes realizar tu misma en casa, con un trozo de cartulina y un dibujo simple. El armado de puzles tiene beneficios psicomotrices, fortaleciendo y estimulando la motricidad fina, el uso correcto de las piezas para aprender formas y encajar donde corresponden. La creación de un puzle puede ser una gran actividad para compartir con tus hijos, ellos pueden elegir un dibujo y colores y tu crearlo. Existe un juego de puzle que se llama Tangrama, puedes sacar el molde de internet, copiarlo en goma eva y recortarlo, trae un montón de figuras (que van variando en su complejidad) para que que tu hijo se divierta.

3.         Ordenar los colores y formas:

Es un excelente juego para la clasificación de colores y formas, así los comienzan a distinguir. Como padres podemos colaborar dando la instrucción del color y forma. Podemos utilizar juegos de encaje, donde hayan diferentes formas y colores, que nuestros niños vayan clasificando de acuerdo a color o forma según sea u interés. Por ejemplo: las figuras geométricas de diferentes colores, y que apilen todas las rojas (sin importar forma) en algún sitio, y luego que apilen todas los círculos (sin importar color).

4.         Partes del cuerpo:

Este es un juego que casi todos los papás comenzamos mucho antes, sin embargo a esta edad es cuando el provecho es al máximo, ya que tienen mayor movilidad e interés en aprender sobre su cuerpo. Este juego ayuda a nuestro hijo a desarrollar la habilidad manual (de alcanzar las partes del cuerpo, y mas adelante señalar las tuyas) mientras aprende las distintas partes del cuerpo.

Actividades para niños de 2 a 6 años

En esta etapa se muestra un desarrollo más rápido, las áreas con mayor desarrollo son la memoria y la habilidad de resolver problemas. La palabra clave en este periodo es la imaginación, hay juegos en solitario (o con amigos imaginarios) juegos de roles y las primeras interacciones con otros niños. Las indicaciones de los juegos suelen ser con frases como “imagínate que…” o “hagamos cuenta que…” ahí desborda la imaginación de nuestros hijos.

Los objetos que llaman su atención son los clásicos de la casa, cocina, herramientas, juegos de roles como jugar al vendedor, doctor,  profesor, etc. Su pieza o zona de juegos será su gran escenario de creación de roles. Los juguetes de construcción, las muñecas, animales son ideales para potenciar la imaginación de nuestros hijos. Empiezan a practicas el lenguaje y habilidades sociales durante el juego, fortaleciendo el aprendizaje.

El juego de roles, trae consigo reglas, como respetar turnos cuando comparten con otros, estas reglas muchas veces son creadas por ellos mismos, y las introducen en el juego de forma innata.

Por otro lado, los juegos y actividades ideales para estimular la motricidad (gruesa y fina) los veremos a continuación con ideas mas detalladas de que hacer, la gran mayoría son de bajo costo, y se les va agregando dificultad a medida que nuestros hijos lo requieren. Pueden jugarlos solos, o con nosotros.

Los juegos de agacharse y levantarse, puzle, clasificación de colores, pueden ser utilizados en esta edad agregando dificultad e intencionalidad al juego, por ejemplo: que el puzle sea más complejo, con mas piezas. Estos juegos son ideales hasta que nuestros niños tienen cerca de los 6 años y más, siempre agregando dificultad de acuerdo a la edad.

Algunas cosas que se pueden hacer es dejarlo caminar harto, saltar con los pies juntos, subir mueves o escaleras, patear pelotas, correr, primeros pedaleos. Es importante considerar, como hemos dicho en otros post, que todos los niños tienen su ritmo, hay algunos a los que le cuesta más desarrollar el área de motricidad, y nuestro rol como padres es estimularlos, mediante el juego, para que logren su máximo potencial.

Actividades para la motricidad gruesa

La motricidad gruesa se puede trabajar con actividades lúdicas como:

1.         Arrojar objetos a algún lugar específico:

Un básico que puedes hacer con tu hijo en casa, es poner diferentes cartulinas de colores (o si tienes de esas piezas de suelo de goma eva aún mejor, por que son más blanditos) en el suelo, y que tu hijo lance alguna bolsa con harina (50 o 100 gr.) a un color determinado, de esta forma nuestro hijo trabajará los músculos de los brazos, la dirección del movimiento y la asociación de colores, y además es un ejercicio fácil, divertido y económico de trabajar en casa.

2.         Jugar a los bolos:

Esta actividad es una excelente forma de trabajar la motricidad gruesa, la intencionalidad del movimiento, así como la estimulación de los brazos al lanzar la pelota,  y de las piernas al correr para para lanzarla. Podemos trabajar esta actividad con pelotas de diferentes pesos y tamaños, lanzándola a botellas plásticas vacías o con algo dentro para darle mayor dificultad (el relleno puede ser arroz, arena, lo que tengas a mano y no tienen que estar llenas, basta solo un poco, un tercio será suficiente).

3.         Seguir líneas de colores:

Esta es una actividad muy simple, que puedes realizar con lanas de colores y dando diferentes direcciones a las lanas, forma recta, zigzag, ovalada, la idea es que nuestros hijos caminen por encima de la línea siguiendo la forma, trabajarán la motricidad gruesa y el equilibrio. La complejidad se puede ir aumentando poniendo obstáculos en el camino de la lana, como que recoja algo que tiene que llevar al otro extremo, y aumentar el largo de la misma.

En todos estos juegos puedes participar de forma previa, en la confección de la actividad y el ambiente lúdico, también durante la actividad estimulando la participación del niño, y post juego, donde es importante dar el estímulo positivo, decir que lo hicieron bien y felicitar el trabajo realizado.

Por otro lado, tenemos la motricidad fina, que es la coordinación de los movimientos musculares pequeños y precisos, en manos y dedos. Son los movimientos que permiten la escritura, y todos los movimientos donde las personas requieren precisión.

Actividades para la motricidad fina

Hay diferentes actividades que se pueden realizar para potenciar la motricidad fina a esta edad, algunas de ellas son:

1.         Stickers:

A los niños les encantan, y ayudan a la motricidad fina y concentración, a demás son de bajo costo. Hay con diferentes relieves y texturas, por lo que podemos ir dándole dificultad al juego (las más planitas son más difíciles, ya que requieren un mayor trabajo de pinza), y hay muchas actividades que hacer, como crear historias junto a tu hijos, formar paisajes, rellenar formas, o dejarlos que trabajen de forma libre.

2.         Dibujos punteados:

Es otro juego, actividad simple, económica y que puede mantener a tu hijo divertido por horas. Solo necesitas un dibujo impreso con bordes punteados,  una superficie donde pueda puntear sin romper la mesa, y una puntador (puede ser una brocheta pequeña, siempre con supervisión de un adulto, para evitar accidentes) y que tu hijo marque el dibujo con el, se le puede agregar dificultad (como cuando son un poco mas grandes 4 a 6 años) diciéndole que pase una lana fina o hilo para remarcar el dibujo pasando por los agujeros.

3.         Papel Lúdico:

El papel tiene un montón de bondades con las madres y sus hijos, y se le puede ir agregando dificultad hasta edades mas avanzadas (4 a 6 años, o más dependiendo de los intereses de nuestros niños). En esta edad puedes romper diferentes tipos de papel, periódico, lustre, cartulinas, romperlas sin sentido, solo por gusto de rasgar, la posición en la que colocamos nuestros dedos colabora con la ejercitación de la motricidad fina. Para agregarle dificultad podemos partir con transformar los trozos de papel en bolitas, y mayor dificultad, haciendo que estas bolitas las peguen en alguna superficie.

4.         Pinzas:

Esta es otra actividad que nuestros hijos amarán, y que sirve para ejercitar la motricidad fina, la coordinación ojo mano, la concentración y clasificación. Solo necesitas pinzas livianas (algunas plásticas o de madera que tengas en tu cocina), pompones de algodón (que encuentras a bajo costo en la farmacia o supermercado), un recipiente mediano (que sacas uno de tu cocina) y cuatro recipientes más pequeños para la clasificación. ¿Cómo trabajar? Simple, le das la instrucción a tu hijo de dividir los colores de los algodones y llevarlos del recipiente mediano a los pequeños solo utilizando las pinzas. A este también se le puede agregar dificultad ¿cómo? En vez de que lleven los pompones a un recipiente mas pequeño, puedes decirle que introduzcan los pompones a una botella (si es boca ancha mejor, considerando la edad de nuestros hijos).

5.         Pintar con los dedos:

¿Quién no hizo esto de pequeño? Esta actividad es de bajo costo, simple y divertida, si tuviera que elegir un defecto, es que en ocasiones es algo sucio, pero si no hay suciedad no hay diversión. Solo necesitas una hoja de cartulina blanca, temperas de diferentes colores y que tu hijo eche a andar la imaginación. Para agregarle complejidad, puedes hacer figuras simples y que tu hijo vaya pintando estas figuras a su libre elección de colores.

6.         Esculturas en 3D:

A los niños les encanta construir, siempre están apilando sus juguetes, montando estructuras con ellos, jugando con los bloques de construcción, etc. Esta actividad es ideal para hacer algo similar pero diferente, la podemos hacer en dos formatos, la más conocida con plasticinas, y la culinaria con gomitas o marshmallow. Necesitas plasticinas o gomitas o marshmallow,  brochetas de diferentes tamaños (siempre con la supervisión de un adulto), y lo más importante la gran imaginación de nuestros hijos, podrá hacer muchas figuras, déjalo que experimente de forma libre, y si necesita ayuda puedes hacerle algunos ejemplos.

Por: Javiera Carrasco Zapata. Terapeuta Ocupacional – Artista Kukui Chile