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Conjuntivitis del recién nacido

Poco sabemos de la conjuntivitis neonatal y de sus graves consecuencias si no es detectada a tiempo. Hay factores imposibles de controlar pero si fácil de curar, por lo que es muy importante que las mamás estemos atentas.

La maternidad siempre ha sido considerada como una de los mayores logros que una mujer puede alcanzar en su vida. El vínculo afectivo generado dentro de los primeros meses entre madre e hijo es tal, que cualquier responsabilidad que conlleva el traer a una persona a este mundo se hace sin objeción. Lamentablemente todo esto se puede ver afectado por problemas de salud que pueden afectar al bebé. Un problema muy común en los recién nacidos, es la Oftalmía neonatal, más conocida como la conjuntivitis del recién nacido o neonatal.

Esta enfermedad se presenta como una secreción excesiva de los ojos, la que puede ser acuosa, sanguinolenta, espesa y purulenta. También se pueden hinchar los párpados, e incluso tornar rojos y sensibles. Cuando estos signos se presentan es necesario llevar al recién nacido a un oftalmólogo el cual le realizará dos exámenes. Por una parte se analizará el cultivo de la secreción del ojo y además se realiza un examen con lámpara de hendidura para buscar daño en la superficie del globo ocular.

Los factores causantes de esta patología se pueden producir a través de las gotas oftálmicas antibióticas administradas en el parto, por una obstrucción del conducto lacrimal o simplemente por una infección bacteriana vaginal (La clamidia es el agente infeccioso más frecuente) transmitida por la madre al momento de de dar a luz, siendo esta última la más grave.

De acuerdo a la oftalmóloga Marlene Vogel del Centro Oftalmológico Puerta del Sol, estos problemas deben ser resueltos de manera instantánea proponiendo así los siguientes tratamientos para cada caso.

Lo más común es utilizar gotas y ungüentos oftálmicos antibióticos tópicos, antibióticos orales y por vía intravenosa, dependiendo de la gravedad de la infección y del organismo responsable.

Ocasionalmente, se puede recurrir a la administración oral y tópica simultáneamente (o tópica e intravenosa) y para eliminar la secreción purulenta que se acumula, se humedece el ojo con una solución salina normal.

Si la conjuntivitis es causada por una obstrucción del conducto lacrimal, puede ayudar el hecho de realizar constantes masajes suave entre el ojo y el área nasal. La cirugía puede ser necesaria si esta afección no se ha resuelto al año de edad.

La especialista del Centro Oftalmológico Puerta del Sol nos recalca que es muy importante actuar de manera instantánea, ya que las complicaciones pueden ser muy graves y requieren de tratamientos más complicados. Dentro de las afecciones posibles a desarrollarse está la cicatrización corneal, inflamación del iris, perforación de la córnea, neumonía e incluso ceguera.

Equipo Supermadre

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