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FitBit recomienda 7 ideas para apoyar la salud mental de las mamás

El trabajo de las mamás es mucho y muy intenso; desde crear una persona en sus úteros, hasta criar, cuidar y apoyar a sus hijos. Merecen más de un día al año para ser reconocidas, porque enfrentan desafíos mentales que nadie más tiene.

La terapeuta Karen Borsato dice: “Las madres pueden experimentar un cambio radical en su identidad cuando tienen hijos. De hecho, muchas hablarán de sus vidas en dos mitades: antes y después de los niños, con convertirse en padres como un marcador muy importante en sus vidas. Muchas madres experimentan cambios significativos en sus trayectorias profesionales, pasatiempos, intereses, conexiones sociales y estilo de vida en general, y pueden sentir que se pierden en el camino”.

No sólo hay un cambio en el sentido de sí mismas, en su vida personal y profesional; además, está presión constante de cumplir con estándares sobre cómo debe ser la maternidad que se alejan muchísimo de la realidad. Esta lucha constante de ser buenas en su trabajo, buenas amas de casa y buenas madres, tienen como resultado mujeres agotadas física y mentalmente, que terminan, generalmente, estando siempre en el último lugar de la lista de prioridades. Entre tantas cosas qué hacer, la idea de autocuidado suena ridícula e imposible, pero es necesario que las madres cuiden de sí mismas, porque corren el riesgo de colapsar y no poder cumplir con todas las obligaciones que tienen… lo que llevará a más colapso.

FitBit te propone algunas formas de poder cuidar de ti misma, más allá de meditación y baños de burbujas. Analiza cuál de estas ideas podría funcionar para ti y ejecútala:

  1. Expectativas realistas: las redes sociales están llenas de mamás perfectas que cocinan delicioso y saludable todos los días, que celebran cumpleaños con decoraciones dignas de Marta Stewart, horneando cupcakes para la colación del colegio libres de todas las alergias alimentarias posibles… siempre recuerda que esas imágenes perfectas de Instagram probablemente están escenificadas. Tampoco olvides que esas mamás no van a subir fotos de cuando el queque no les subió, del día en que nadie lavó platos o el día que su hijo perfecto tuvo pataletas sin parar. Establece tus propios estándares de lo que debe ser una buena madre y trabaja todos los días para lograrlo. “Siempre puede haber alguien que hace una o dos cosas mejor que tú. Pero eso no significa que las cosas que estás haciendo no sean lo suficientemente buenas “, dice Babita Spinelli, psicoterapeuta, psicoanalista y entenadora certificada.

  2. Hacerlo todo no es posible: aunque queramos, no se puede. Que tu mantra sea “Sólo puedo concentrarme en una sola cosa en este momento”, sugiere la terapeuta matrimonial y familiar, fundadora del Método Narrativo (un enfoque para construir relaciones humanas significativas), Sharu Foos.
  3. Conversa con otras mamás: Por Facebook, por Whatsapp, en persona (con las debidas precauciones por el Covid), lo importante es que encuentres un espacio de conversación donde puedas apoyarte con otras mujeres-madres-trabajadoras que, probablemente, están pasando lo mismo que tú.
  4. Revive tus aficiones: “Encuentra salidas creativas, prueba nuevos pasatiempos y disfruta de la diversión para que sientas que tienes más cosas que cumplir con tu trabajo como madre. Claro, este es un papel increíblemente importante, pero las madres se benefician de tener otras áreas de la vida que les brinden alegría”, comenta Borsato. Así que, pintar, cantar, escribir, leer, lo que sea que te haga feliz y te relaje.

  5. Establece tus propios límites: determina qué es importante de hacer, pensando en si es realmente útil para ti o para tu vida familiar… ¿estás haciendo más de lo necesario? ¿hay alguien que consume demasiada de tu energía? ¿necesitas que tu pareja o tus hijos mayores se involucren más en el trabajo del hogar? (la respuesta a esa pregunta siempre es sí). Re pensar en qué es lo realmente esencial de hacer en la casa, ¿es necesario hacer la cama TODOS los días? ¿esos platos tienen que estar limpios ahora? ¿no podrías dejarte ese tiempo para ti? Permítete tomarte 30 minutos para ti, tómate un café tranquilo mirando por la ventana sin hacer ni pensar en nada, mira alguna serie en la tele, júntate con algún amigo… 30 minutos diarios es una buena forma de empezar.

  6. Ejercicio: No es necesario hacer 1 hora completa de rutinas de ejercicios. Incluso 15 minutos diarios pueden cambiar tu forma de verte a ti misma y tu estado físico. La aplicación FitBit con acceso Premium te permite tener acceso a muchas clases de marcas conocidas como barre3, obé y Popsugar que tienen poca duración y puedes hacer desde tu casa. Incluso hay clases que incluye a los niños en las rutinas, lo que te ayudaría a fomentar el ejercicio en tus hijos, además de entretenerlos mientras tú entrenas.
  7. Escribe un diario de confianza: Incluso si es una nota al día, anotar aquellos hechos que consideras que han salido bien, te ayudarán a entender que vas en la dirección correcta. “A menudo nos centramos en lo negativo. En su lugar, observa y escribe sobre las cosas que hayas hecho que sean positivas y te brinden resiliencia”, sugiere Spinelli.

Recuerda que puedes encontrar el Fitbit ideal para ti en la página www.fitbit.com.

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