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Todo lo que debes saber sobre infertilidad femenina

En Junio, mes internacional de la fertilidad, hablemos de infertilidad femenina.

La postergación de la maternidad es una realidad cada vez más frecuente, ha ido en aumento constante junto con el creciente desarrollo académico y profesional de la mujer. Las mujeres cada vez tenemos hijos a mayor edad y también tenemos menos hijos que nuestras madres y abuelas. Es así como en Chile demográficamente vemos que nuestra población tiende a envejecer, la tasa de natalidad disminuye y los casos de infertilidad aumentan.

Podemos hablar de infertilidad cuando una pareja no logra un embarazo clínico en un periodo de 12 meses teniendo relaciones sexuales sin utilización de método anticonceptivo. Se consideran también aquellas parejas que logran un embarazo pero tienen abortos a repetición.

Estadísticamente,  se estima que del total de parejas que buscan un embarazo, un 15% sufren infertilidad. De estos casos, un 30% se explica por alguna causa relativa a la mujer, otro 30% por causa masculina, un 30% en que se combinan causas en ambos miembros de la pareja y un 10% en que la causa de la infertilidad  no está determinada.

El Dr. Felipe Acevedo, especialista en Medicina Reproductiva de REPROCENTER, explica que siempre que se evalúe infertilidad en una pareja, es necesario estudiar a ambos miembros.

“No hay que olvidar que el factor masculino está presente en la mitad de los casos de infertilidad, por lo tanto es estrictamente necesario solicitar un espermiograma al iniciar el estudio de una pareja infértil”, explica.

Causas de la infertilidad femenina

Dentro de las principales causas de la infertilidad femenina, está la edad avanzada. La edad de la mujer está relacionada fuertemente con la calidad y cantidad de sus óvulos. Nosotras nacemos con una cantidad determinada de folículos ováricos que varía entre 800 mil y 1 millón aproximadamente, de los que sólo 350 a 400 producirán un óvulo durante toda nuestra vida.

Estos folículos comienzan a ovularse en la primera menstruación o menarquia, perdiéndose de manera inevitable mediante atresia folicular o apoptosis, es decir degeneran de forma natural. En cada ciclo se desarrollarán entre 10 y 15 folículos, de los que solo 1 será seleccionado como folículo dominante que logrará madurar y finalmente liberarse como óvulo. Los demás sufrirán atresia. Este proceso es natural en el ovario y ocurre incluso previo a la primera menstruación y durante la gestación.

Una mujer en edad reproductiva sin problemas de fertilidad tiene una proporción 4:1 de óvulos cromosómicamente normales y óvulos con algún tipo de alteración. Esta proporción se invierte sobre los 35 años. Es decir, el 80% de los óvulos de una mujer mayor de 35 años tiene alguna anomalía cromosómica. Alrededor de los 40 años aumenta la tasa de aborto espontáneo y lograr un embarazo de forma natural se hace más difícil.

Reserva ovárica

La reserva ovárica se relaciona con la cantidad y calidad de ovocitos, su valor se relaciona directamente con el potencial reproductivo de la mujer.

El estudio de la reserva ovárica busca conocer la cantidad total de ovocitos que tiene la mujer en un momento determinado.

Como anteriormente mencioné, esta reserva disminuye al aumentar la edad, pero existen ocasiones en que la reserva ovárica es menor a la estimada para una edad en particular. Es posible que se trate de mujeres que pierden sus óvulos con mayor rapidez o bien nacen con una menor cantidad de óvulos.

Tratamientos como radioterapia o quimioterapia provocan también una disminución de la reserva ovárica, al igual que cirugías ováricas, como quistectomías o cirugías que involucren el tejido del ovario.

¿Cómo se mide la reserva ovárica?

Para medir la reserva ovárica, se debe considerar la edad de la mujer, lo que determina una estimación de la cantidad de óvulos que tendría una mujer promedio a dicha edad.

Una muestra de sangre para determinar el valor de Hormona Antimülleriana (AMH), hormona que liberan los folículos ováricos y por tanto permite estimar su cantidad. Se utiliza como indicador de fertilidad. Puede medirse en cualquier día del ciclo menstrual.

El recuento de folículos antrales, se realiza mediante una ecografía transvaginal en los  primeros días del ciclo menstrual, se visualizan los ovarios y se evalúa cantidad y tamaño folicular.

Medición de Hormona Folículo-estimulante  (FSH) y Estradiol, se realiza mediante análisis de una muestra de sangre  durante los primeros días del ciclo.

Criopreservación de óvulos

La criopreservación mediante vitrificación de óvulos es una opción que cada día se encuentra más disponible. Consiste en un proceso de congelación, en que los ovocitos luego de ser tratados con sustancias crioprotectoras se preservan a bajas temperaturas en nitrógeno líquido, lo que permite su conservación hasta que se desee un embarazo sin disminuir su rendimiento y sin importar el tiempo que se mantengan vitrificados. Se diferencia de los antiguos procesos de congelación porque evita la formación de cristales de hielo que podían dañar las células, se considera prácticamente inocuo para los ovocitos, un 97% sobrevive al proceso, obteniéndose prácticamente los mismos resultados clínicos que con ovocitos frescos.

¿Cuando criopreservar?

– Pasado los 30 años  y previo a los 35 idealmente, si no se pretende tener hijos dentro de ese rango
– Previo a un tratamiento de cáncer como radio o quimioterapia, o cualquier tratamiento gonadotóxico
– Mujeres que se han practicado cirugías repetitivas del ovario y que no pretenden embarazarse pronto
– Mujeres que se sometieron a un tratamiento de fertilidad de alta complejidad y obtuvieron una baja respuesta a la estimulación ovárica, con el fin de obtener una mayor cantidad de ovocitos y así mejorar los resultados del tratamiento

Ovodonación

La ovodonación o donación de óvulos se utiliza para lograr un embarazo mediante Fecundación in Vitro (FIV) o Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides (ICSI, Intracytoplasmatic Sperm Injection) utilizando óvulos de otra mujer. Puede utilizarse en mujeres con falla ovárica por tratamiento de cáncer, menopausia precoz, edad (materna) avanzada, daño ovárico por cirugía previa, falta de respuesta a estimulación ovárica, enfermedades cromosómicas o patologías heredables.

Antes de decidir realizar una ovodonación es importante estudiar cuidadosamente a ambos miembros de la pareja y determinar la causa de infertilidad con seguridad.

El proceso de donación es anónimo. La selección de donantes requiere examen físico y psicológico, anamnesis exhaustiva respecto a antecedentes personales y familiares, examen ginecológico clínico y exámenes de laboratorio. Todo esto para reducir al mínimo la probabilidad de enfermedades heredables y asegurando la obtención de óvulos de alta calidad que permitan alta probabilidad de embarazo y bajo riesgo de aborto. La obtención de óvulos de la donante se realiza mediante aspiración folicular y previa estimulación ovárica.

En la fecundación pueden utilizarse óvulos frescos coordinando ciclos de donante y receptora, o bien descongelar óvulos de una donante de acuerdo al ciclo de la receptora. La muestra de espermios a utilizar puede ser de la pareja de la receptora  o también pueden ser una muestra donada.

Realizada la fecundación, se esperará el desarrollo de el o los embriones resultantes. Su transferencia al útero de la receptora se realizará al tercer o quinto día. Y si hubo más embriones de los transferidos, éstos se puedencriopreservar para su transferencia en un ciclo posterior en caso de que no haya embarazo o bien en caso de querer lograr un nuevo embarazo más adelante.

La transferencia embrionaria consiste en depositar embriones dentro de la cavidad uterina, es un procedimiento de carácter ambulatorio, indoloro y no requiere de ayuno. Solo requiere alta ingesta de agua porque se realiza con la vejiga llena ya que se realiza guiado por ecografía transabdominal. Además de preparación del endometrio con estradiol (estrógenos) y progesterona en los días previos.

Algo que puede sonar extraño o ‘freak’ y que es necesario cumplir, es que el día de la transferencia se solicitará que la paciente y su acompañante no utilicen perfumes, desodorantes, cremas o maquillajes. Todos estos productos desprenden compuestos orgánicos volátiles que pueden ser tóxicos para los embriones y disminuir la probabilidad de embarazo.

¿Cuándo consultar con un especialista en medicina reproductiva?

– Si has intentado quedar embarazada sin resultados por más de un año o más de 6 meses si tienes 35 o más años de edad
– Si tienes más de 30 y deseas postergar la maternidad
– Si inicias un tratamiento oncológico o no oncológico que sea gonadotóxico
– Si deseas tener hijos y tienes alguna enfermedad heredable
– Si has tenido más de 2 abortos consecutivos

 

Tamara Aguayo San Juan

Matrona

Instagram: @tamiaguayo

Dr. Felipe Acevedo Sylvester

Ginecobstetra Especialista en Medicina Reproductiva

Instagram: @reprocenterCL

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