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Lactancia y Covid-19: nutricionista comparte consejos para quienes amamantan

La lactancia materna es la mejor fuente de nutrición que pueden recibir los lactantes. “Debe ser exclusiva hasta los 6 meses de edad del bebé, y complementaria hasta los 2 años o hasta que la medre y el niño así lo decidan. El efecto protector que esta entrega resulta fundamental en situaciones de enfermedades infecciosas, ya que existe una transferencia directa de anticuerpos que favorecen la respuesta inmunológica”, explica Mary Eugenia Gutiérrez Yévenes, académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello.

Pero sin duda que muchas mujeres que están amamantando a sus hijos se preguntan si deben seguir con la lactancia tras ser diagnosticada con COVID-19.

Según detalla la nutricionista, “la CDC (Centers for Disease Control and Prevention) indica que no existe traspaso vertical del virus a la leche materna, es decir, no se ha detectado presencia del virus 2019-nCoV en la leche de madres infectadas. Por lo cual resulta seguro continuar con la lactancia materna durante la enfermedad, siendo incluso la opción más recomendable siempre que se tomen todas las precauciones necesarias”.

La académica de la UNAB agrega que “debido a que los síntomas iniciales de la enfermedad tardan en aparecer, resulta inefectivo aislar a la madre del lactante, ya que el bebé ha sido expuesto al virus a causa del estrecho contacto entre ellos durante la fase inicial de la enfermedad. Es por eso que se recomienda aprovechar los beneficios de la lactancia, principalmente los factores de protección inmunológica y traspaso de anticuerpos que otorga la madre a través de la leche materna, los cuales permiten proteger al bebé y mejorar su respuesta inmune, respondiendo de mejor manera ante la exposición y posible contagio del virus”.

La LLLI (La Leche League International) destaca que frecuentemente los bebés que son amamantados se mantienen saludables aun cuando sus padres u otros miembros de su familia contraen enfermedades infecciosas.

¿Qué precauciones se deben tomar?

Mary Gutiérrez advierte que “debido a que el virus se transmite por el contacto directo con las gotas de saliva que una persona infectada expulsa al toser, estornudar o hablar, o al tocar superficies contaminadas por el virus, resulta fundamental mantener adecuadas medidas de protección y buenos hábitos de higiene para disminuir la transferencia del virus”.

Es por ello que la profesional recomienda:

1.- La madre debe utilizar mascarilla desechable siempre que esté cerca del bebé, esto incluye el momento de amamantamiento. Es fundamental usarlas y desecharlas adecuadamente para asegurar su eficacia y evitar el riesgo de contaminación.

2.- También debe tener la precaución de lavarse las manos con agua y jabón durante mínimo 30 segundos antes y después de tomar al bebé, evitar tocar otras superficies u otras partes del cuerpo como la cara, cabello, etc.

3.- Se debe limpiar y desinfectar las superficies posiblemente contaminadas y tener especial precaución con la ropa que tendrá contacto con el cuerpo del bebé, idealmente se recomienda cambiar la parte superior de la ropa y aislarla para evitar la contaminación que puede estar adherida a ella.

4.- Recordar que el uso de alcohol gel no reemplaza el lavado de manos tradicional, y solo se debe utilizar este producto en caso de no tener acceso a agua y jabón.

5.- Interrumpir la lactancia durante esta etapa puede generar varias complicaciones, en primera instancia se desperdicia una buena fuente de alimentación, nutrición y de factores inmunológicos que actúan como protectores ante un posible contagio. Además, en el lactante se genera un estrés emocional debido a la no respuesta de esta necesidad biológica. Fisiológicamente se produce una disminución en la producción de leche materna la cual dificulta la posibilidad de volver a retomar la lactancia en un futuro, y es muy común que posteriormente se genere un rechazo al pecho debido a que el lactante se acostumbra a las mamaderas. También ocurre que esta transición suele ser un periodo muy estresante, ya que en primera instancia el bebé rechaza la leche artificial y la incorporación de biberones.

6.- Muchas veces la incorporación repentina de leches artificiales -fórmulas lácteas- puede generar un malestar digestivo considerable en los bebés, ya que su composición es distinta a la leche materna.

 

Mary Eugenia Gutiérrez Yévenes,

Académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello

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