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¿Cómo saber cuando los niños necesitan acudir a un Fonoaudiólogo(a)?

Los fonoaudiólogos(a) somos profesionales que hemos debido estudiar cinco años en una universidad o instituto profesional y podemos desempeñarnos tanto en el área de la educación, como en el de la salud.

Cuando me preguntan en qué trabajo, y les respondo que soy fonoaudióloga, la mayoría de las veces me veo obligada a detallar mi trabajo. Y es que la mayoría cree que solo somos los que “enseñamos a pronunciar la ‘R’ a los niños”, lo que es cierto, pero también hacemos mucho más.

Los fonoaudiólogos trabajamos durante todo el ciclo vital y muchas veces de la mano de otros profesionales, como otorrinolaringólogo, odontólogos, kinesiólogos, terapeutas ocupacionales, neurólogos, pediatras y profesores, etc.

¿Qué hace un fonoaudiólogo?

Habitualmente desarrollamos nuestro trabajo en cuatro áreas:

Audición

Prevención, evaluación, diagnóstico y rehabilitación auditiva y vestibular (equilibrio). Podemos trabajar con niños que nacen o que en algún momento de su desarrollo producen algún grado de sordera o hipoacusia, en los cuales implementamos con audífonos, implantes osteointegrados, o apoyamos con otro tipo de terapias, también estamos capacitados para tomar exámenes auditivos como: audiometrias, potenciales evocados y emisiones otoacústica (muy probablemente a tu hijo/a le realizaron este examen los primeros días de nacido).  Las patologías más frecuentes en esta área: otitis agudas y crónicas e hipoacusias.

Voz

Evaluación, terapia y entrenamiento vocal, así como también, la prevención de patologías vocales en niños/as y/o adolescentes que requieran de algún apoyo en este nivel. Motivos de consulta más frecuentes: ronquera, fatiga vocal y disfonías. Si tu hijo/a ha tenido cambios en su voz, o al elevar el  volumen se escucha diferente, es un buen momento para acudir a un fonoaudiólogo formado en esta área.

Motricidad orofacial

Prevención, evaluación, diagnóstico y rehabilitación, del funcionamiento de los órganos relacionados con masticación y respiración, los que nos permiten comer y hablar de manera correcta. También se encarga de las fisuras labiopalatinas y de las consecuencias de malos hábitos orales como succión digital, uso prolongado de chupete/mamadera, onicofagia (comerse las uñas), que puedan traer alteraciones en estructuras orales o en el sistema estomatognático.

Dentro de esta área, también trabajamos con  alteraciones en la succión o en deglución. Para esto, se evalúan ciertos aspectos anatómicos extra e intraorales como por ejemplo: frenillo sublingual, que en caso de ser corto y no funcional puede ocasionar dolor y dificultad al amamantar.

Buscamos siempre que la triada “seguridad-agrado-eficiencia” se cumpla, esto significa que podemos diagnosticar una disfagia (alteración al tragar), en caso de que la seguridad se encuentre afectada; un rechazo alimentario, en caso de que el agrado este afectado; y una dificultad en la alimentación, en caso de que la eficiencia se encuentre afectada, por ejemplo: si un bebé tiene una succión débil o se fatiga muy rápido, debemos entrenar la succión y enseñarle a los padres como ejercitarla, para así mejorar la eficiencia.

Todo esto es sumamente importante, pues si algún componente de la triada está alterada, generará dificultades en la lactancia, y por ende en la alimentación de tu hijo/a.

Comunicación

Patologías frecuentes en la motricidad orofacial

Las patologías mas frecuentes en el área de motricidad orofacial son: dificultades de succión, deglución atípica, respiración oral y fisuras.

Comunicación: promoción, evaluación, diagnóstico y tratamiento en alteraciones del habla/lenguaje/comunicación, ya sean del desarrollo o adquiridas (por un accidente cerebro vascular o infarto vascular, un golpe en la cabeza o un TEC, por infecciones cerebrales, de causa congénitas, entre otros).

Dificultades del habla/lenguaje más frecuentes del desarrollo: retraso del lenguaje, trastorno del desarrollo del lenguaje (TDL), trastornos de los sonidos del habla (ex dislalias y trastornos fonológicos), tartamudez o apraxia del habla infantil. Mientras que las alteraciones adquiridas más frecuentes son: trastornos comunicativos por causa de una enfermedad o condición de base, como pueden ser: síndrome de down, trastorno del espectro autista, discapacidad intelectual, parálisis cerebral, entre muchos otros.

“No dice la ‘R'”

Es importante aclarar los conceptos de comunicación/lenguaje/habla, pues muchas veces llegan a mi consulta, padres y madres preocupados porque su hijo tiene problemas en el lenguaje porque “no dice la RR”. Pero lo cierto es que esta afirmación es errónea.

El término comunicación es el más amplio, dentro de él se encuentra el lenguaje y el habla. Con comunicación nos referimos a la transmisión de un mensaje, el cual puede ser verbal (hablado) o no verbal (utilizando gestos o miradas). Por ejemplo: mostrar objetos, utilizar gestos estándar para ciertas acciones, como juntar las manos como si estuviéramos durmiendo, etc

El lenguaje es una habilidad cognitiva, el cual puede ser oral, escrito, leído o comprensivo (como cuando le pides a tu hijo que traiga su mochila, y él o ella la trae). Dentro del lenguaje se encuentran los sonidos, las palabras, las oraciones y los discursos (narrativo, descriptivo, expositivo y argumentativo). Un/a niño/a con un buen desarrollo del lenguaje, es capaz de comunicarse adecuadamente en todos los contextos. Posee palabras de distintos tipos como sustantivos, artículos, verbos, etc, con las cuales puede comenzar a crear frases y poco a poco enunciados más largos y complejos (como los discursos).

Siempre le explico a los papás, mamás o cuidadores, que el lenguaje es como tener muchos cajones en el cerebro, en los cuales vamos guardando las palabras. Por ejemplo: tenemos cajones con frutas y al abrirlo podemos encontrar manzana, piña, plátano, fresas, naranjas, etc., otro cajón con acciones o verbos como correr, jugar, comer, bailar, etc, y así con todas las palabras que utilizamos al momento de hablar. Entre más ordenados y más completos estén estos cajones, mejor se expresará tu hijo/a. Al contrario, cuando estos cajones están vacíos o con muy pocos conceptos, o desordenados, probablemente necesitarán de ayuda de un/a fonoaudiólogo/a para aumentarlos u ordenarlos.

El habla es lo más específico, y es a través del habla, el cómo se expresa el lenguaje. Es el encargado de la adquisición de los sonidos, con los cuales posteriormente expresamos las palabras. Esta adquisición de sonidos es gradual, por lo que desde los 0 a los 5-6 años los niñas y niñas aprenden distintos sonidos. Cuando un niño no dice algún sonido en específico, por ejemplo: la ‘RR’, es una dificultad en su habla.

Dentro del habla también observamos la fluidez y la velocidad de ésta. Si tu hijo/a presenta un habla trabada, muy rápida o muy lenta, es importante que acudas cuanto antes a un/a fonoaudiólogo/a formada en trastornos de la fluidez. No sirve cualquier fonoaudiólogo/a, debe ser alguien que pueda acreditar estudios en trastornos de la fluidez.

Por lejos, el área de la comunicación es la más conocida, pues los fonoaudiólogos/as que nos dedicamos a esto, le enseñamos a hablar y expresarse de forma efectiva a niños de todas las edades.

A través del habla, lenguaje y comunicación, los niños y niñas logran expresar sus deseos, necesidades, socializar y aprender. Son habilidades sumamente importantes en la vida de cualquier persona.

Es importante saber que un/a niñ@ pequeñ@ que no habla, no es por floj@/regalón/maños@ o peor aún “manipulador”. Si un/a niñ@ no habla, es porque probablemente no sabe hacerlo y necesita ayuda de un profesional fonoaudiólog@ para poder comunicarse de forma más efectiva.

Los últimos 6 años los he dedicado a trabajar y formarme en el área del lenguaje y habla para población infantojuvenil. He trabajado tanto en educación municipal, dentro de un programa de integración escolar (PIE), como en atención particular.

Me preocupa ver, en el caso de niños con trastornos más severos o condiciones, que no existe cobertura para sus dificultades dentro del sector público. ¿Sabías que en muchos hospitales a nivel nacional no dan horas a niños con trastorno del espectro autista? Por lo que sólo pueden acceder a los/as fonoaudiólogos/as que trabajan en establecimientos educacionales, lamentablemente nuestro trabajo no es muy conocido.

Éste fue uno de los motivos que me incentivó a escribir sobre nuestra labor. El impacto positivo que realizamos y con el cual mejoramos la calidad de vida de nuestros usuarios, no debería ser sólo para algunos pocos.

¿Cuándo podrías necesitar un fonoaudiólogo?

Cuando tengas dudas sobre la forma en que tu hijo/a se esta comunicando, ya sea porque utiliza muy pocas palabras, habla harto pero no se le entiende nada, su voz suena ronca o extraña o sientes que no te entiende cuando le hablas, hay sonidos que no produce, etc. Como pudiste leer, los fonoaudiólogos infantojuveniles trabajamos en distintas áreas, por lo que debes tener claro que no trabajamos en todo. Es lo mismo que sucede con los médicos u odontólogos, nos vamos formando en un área más que en otras.

Entre antes acudas a un fonoaudiólogo, mejor será el pronóstico de tu hijo/a. Muy a menudo nos pasa, que las mamás llevan a sus hijos a los controles de niño sano, y el profesional que los atiende, les recomienda esperar, argumentando que el/la niño/a “ya va a hablar”. Te recomiendo no creer en esa recomendación y seguir tu intuición.

Si tienes alguna duda sobre el desarrollo del lenguaje o habla en tu hijo/a, me puedes solicitar una asesoría online gratis. Sólo debes ingresar a mi instagram o facebook “flga.camiaguilar”, y enviarme un mensaje. Y si te quedó alguna duda sobre esta información, solo escríbeme.

Camila Aguilar R.

Fonoaudióloga infantojuvenil.

mail: flga.camiaguilar@gmail.com.

FB e Instagram: @flga.camiaguilar

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