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Yoga: Cuatro razones para practicarlo y las posturas más recomendadas para comenzar

Foto por: Tabare Fotografía (www.tabarefotografia.cl)

El proceso de la vida cada día puede tornarse más complejo, cualquiera sea el punto en el que nos encontremos, como ser humano, mujer, hija, madre, esposa y entre los tantos roles que asumimos, más que estar preparadas, debemos estar conscientes de que al final del día somos un sistema 100% natural que se agota en la medida en la que damos y recibimos.

La consciencia podemos tenerla siempre, pero una consciencia activa necesita ser trabajada.

Yoga para concientizar:

Quienes somos, qué hacemos y qué merecemos. Sí , creemos saber y tener el control de todo, y ahora te pregunto ¿Estas bien? Indistintamente de la respuesta, debo decirte que puedes estar cada día mucho mejor, y el yoga es la clave para ello, la extensión de nuestro cuerpo permite extender también nuestra mente hacia espacios donde nos sentimos cómodos y nos damos cuenta que podemos  dar más pero también hacia espacios donde hay temores y nos atrevemos a ganarles. El reconocimiento es el resultado de estar consciente y también la causa de cambios positivos para la vida, recuerda los cambios no solo vienen de mal hacia bien, por el contrario en esta columna deseamos que los cambios sean de bien hacia mejor y sin techos que los limiten.

Ser consciente no se trata solo de uno, sino también de todo aquello y aquel que nos rodea, saber y entender el estado de los demás nos hace más asertivos al momento de dirigirnos hacia ellos, como líderes de familia y/o equipos, amas de casa, como mujer, y muy importante también  logramos ser más asertivas para al momento de recibir, abrirnos a cosas positivas o negativas es una decisión personal y estar consciente de que merecemos nos preparar para tomar la decisión indicada.

Ahora bien, hay momentos en nuestras vidas en las que nos sentimos pérdidas, incluso en momentos en los que ya hemos formado un hogar, hemos establecidos parámetros propios y tenemos claridad de que nos alegra la vida, perdernos no es malo, es una oportunidad más de encontrarnos a nosotros mismos, es cuánto cobra sentido el

Yoga para conectar:

Con nosotros mismos, es muy común leer o escuchar que  “con el yoga te desconectas” y es absolutamente todo lo contrario, con el yoga la sensación de aquí y ahora es transformadora, te conectas con tu fibra más íntima y pura, te permites pensar sin limitaciones y estallas en acciones. Sí existe un momento asociado con la desconexión, es probable que lo estás confundiendo con la valentía de desechar lo que no te funciona ni suma a tu vida, lo cual es literalmente “justo y necesario” para nosotros y nuestra familia, nos sentimos y vivimos más liberados y por ende más seguros de acompañar a los nuestros, desde el punto de vista de madre, esta es una de las razones más poderosas por la cual vivo de manera contante la práctica de la disciplina del yoga, trabajo en lo que deseo ser cada día y en lo que deseo inspirar en mi hijo.

Conecto a diario conmigo, me purifica y me permite desentenderme de las cosas banales e inecesarias según mi visión, recordemos que no todo lo superficial para mi es superficial para otros, eso es muy personal y debemos también permitirles vivir ese proceso a los demás.

Esto podemos lograrlo a través de la practica dinámica del asanas  (posturas de yoga) o también a través de la quietud activa de nuestro ser por medio de la meditación, nuestra energía es diferente por ende demanda algo distinto cada día y depende de muchos factores naturales y sabios. Pero también depende de factores externos, para esos son para los que debemos estar más fortalecidos y no permitirles dominar, meditación o asanas son siempre buenas herramientas.

Yoga para los sentimientos:

Los sentimientos más comunes de escuchar por ahí están asociados al amor y el desamor, a la felicidad e infelicidad o a la tranquilidad e intranquilidad, les debe haber pasado que algunas de estas opciones responden muchas veces cuando preguntas “¿cómo estás?”, y muy bien si quieres compartir hasta ahí, pero para tu interior sí debes profundizar y por sobre todo ser sincero contigo mismo.

De ahí se aclaran panoramas grises que esta presentes, como por ejemplo: muchas veces trabajamos mucho en algo pero no terminamos de alcanzar ese algo o nos esforzamos para crear alguna cosa o situación y no sale como realmente lo teníamos en mente, o más hacia mucha de nuestras realidades deseamos algo de nuestra pareja y no logramos recibirlo.

Es probable que estemos trabajando desde los sentimientos no indicado y no lo sabemos, el primer paso es identificar desde que sentimiento estamos deseando las cosas, me pasa mucho como practicante y como profesora, que creemos saber que buscamos pero no tenemos la más mínima idea de para qué, de el propósito de eso que buscamos.

El yoga te guía hasta encontrarle sentido a todo, a lo más simple como el pasar del agua por la garganta cuando la tomamos, y nos hace clarificar el porqué de lo que deseamos y hacemos.

Tomar solo 10 minutos de práctica al día nos hace más productivos, nos evita sentimientos negativos y por sobre todo aleja la frustración.

El yoga para la familia:

El nicho que me hace escribir es precisamente la familia, mi refugio más seguro pero también mi nido de “preocupaciones” , para no solo preocuparme, sino también para ocuparme en positivo en mi familia practico y comparto por sobre todo la disciplina del Yoga. Saber que somos líderes del proyecto más importante de los seres humanos, la familia, no es nada fácil pero si es alentador para el presente y el futuro de todos, por eso necesitamos alcanzar y mantener serenidad. Todas independientemente de nuestras personalidades podemos estar serenos y abrazar a los demás con palabras y acciones que los guíen y apañen, el dominio de nuestras emociones va más allá de decir “no me afecta”, va hacia el punto de realmente transformar eso que nos puede afectar en una razón para continuar, porque sí algo es verdad es que todo continuará, nos acostaremos con inquietudes o llenos de felicidad una noche y al día siguiente esa inquietud o alegría ahí permanecerá. Pero ¿qué debemos hacer? Ocuparnos desde la mayor voluntad en que se haga o se mantenga en positivo.

El yoga es mi respuesta para lograrlo, lo refiero desde mi experiencia, desde las grandes responsabilidades que sin decidirlo me tocó asumir hasta esta mi mayor y más grato compromiso que sí lo decidí, ser mamá.

Cuando mi hijo nació, por instantes la disciplina dejo de ser primordial, cuando las cosas avanzaban y venían momentos que parecían ser fuertes, fue cuando recordé todas las situaciones que pudieron ser problemas y que con el yoga las convertí en aventuras, entonces dije “es momento de retomarlo y con más voluntad que nunca”, de esa manera atendí mi deseo de ser una mamá feliz para mí y para los demás, no solo deseaba un hijo sano también deseaba ser una mamá sana.

Foto por: Tabare Fotografía (www.tabarefotografia.cl)

Hoy les quiero compartir mis asanas (posturas de yoga) favoritas como madre,  esas que me permiten alejar angustias y recibir sabiduría, las invito a hacerlas, desde sus habilidades, sin comparaciones y con fe en ustedes mismas.

Supta Pawanmuktasana 1:

  • Relaja la espalda a través de la extensión del cuello hacia adelante, haciendo la espalda totalmente recta ante el piso.

  • Encapsula ansiedad o sensaciones semejantes, por el cierre del pecho al flexionar las rodillas.

Sarpasana:

  • Nos hace salir totalmente de nuestra zona de confort, estimula un verbo positivo, hacia los demás y hacia nosotras mismas, por la exposición de la garganta al llevar el cuello ligeramente hacia atrás.

  • Es una expresión genuina de estar dispuesto a recibir todo lo bueno que el universo tiene para nosotras por la apertura del pecho.

Pranamasana:

  • Tan simple, sencilla y noble como la vez es el resultado que deja en las personas, solo pocas respiraciones activaran en ti balance y seguridad.

Este material pertenece al programa que he diseñado llamado Yoga para Emprendedores, donde el principal emprendimiento es la vida.

Todas las asanas puedes probarlas, luego anímate a mantenerte de dos a tres respiraciones hasta que tu cuerpo te pida más, en ese punto puedes incrementar el número de respiraciones y de repeticiones.

Recuerda que el yoga es para todos.

Por: Génesis Salcedo

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Facebook: Zona GS.

Mamá, Comunicadora, Instructora de Hatha Yoga y creadora del programa Yoga para Emprendedores.

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