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Madres de bebes prematuros

Los bebes prematuros vienen al mundo antes que los de término. Los partos prematuros son los que ocurren antes de las 37 semanas de embarazo y los de término entre las 37 y 42 semanas.

Noviembre es el mes de los bebes prematuros, ya que el 29 de noviembre Chile celebra a los pequeños nacidos en estas condiciones con el fin de crear conciencia de lo que implica (Instaurado por la Asociación de Padres de Prematuros de Chile / ASPREM)

El 2% de los bebés nacidos en nuestro país pesa menos de 1.500 gramos y nacen de una gestación menor a 32 semanas. Llegar a este mundo en estas condiciones es un desafío enorme, partiendo para el bebé en sí, para sus padres, para el equipo medico que lo recibe y se hace cargo, para todo su entorno en realidad.

Nacer prematuramente implica nacer antes de las 37 semanas de embarazo, es decir en condiciones inmaduras para vivir fuera del útero materno. Generalmente los bebes prematuros están expuestos a complicaciones cognitivas, neurológicas o motoras. Por esta razón deben permanecer, muchos de ellos, en el servicio de neonatología siendo monitoreados y supervisados constantemente por personal de salud, lejos de sus madres.

Muchos textos nos refieren a que el cachorro humano siempre nace prematuro, va a necesitar siempre de otra persona que lo acune, lo alimente, lo cobije y fundamentalmente: lo ame. Esta necesidad humana para sobrevivir nos ilustra el estado físico y emocional precario en el que nacemos. Vamos a necesitar por lo menos 9 meses fuera del útero para que nuestro desarrollo neurológico nos permita comenzar a movernos por nosotros mismos mínimamente (arrastrarnos hasta el pecho materno).

Podemos tener o no conciencia de la prematurez con la que el cachorro humano nace, sin embargo, solo cuando nace un bebé de menos de 37 semanas, solo ahí le llamamos prematuro. El nacer prematuro, tiene muchas implicancias, podríamos ahondar largamente en como reciente en lo físico el nacer en estas condiciones, sin embargo quiero establecer algunas consecuencias y necesidades emocionales de tener esta condición, para así poder apoyar a los bebés y a las familias de manera completa.

Cuando un niño nace prematuro nace un niño que necesita de su madre con todos los poros de su cuerpo, sin embargo cuando un niño nace prematuro madre es lo menos que encuentra. Las madres de bebes prematuros lo saben, pueden percibir su angustia y la experimentan en su cuerpo. Sin embargo la exigencia es de moverse en pos de alimentar y tocar brevemente a su hijo. Mientras ambos (bebé y madre) perciben que lo único que necesitan es estar juntos, los cuidados del prematuro requieren monitoreo constante, personal capacitado, lo cual deja casi ningún espacio a la intimidad con la madre que es lo que requiere también. Esta situación genera dificultades emocionales en las madres y vacío en los bebés.

 ¿ Cómo podemos ayudar a las madres de bebes prematuros ?

Las mamás de bebés prematuros están conectadas con la necesidades con su bebé, lo cual las hace angustiarse por las circunstancias de una manera especial, aparecen fantasías asociadas a no haber mantenido a sus hijos dentro por el tiempo necesario y suele inundarlas la culpa.

 ¿ Qué necesitan entonces ?

Espacio para manifestar sus verdaderos sentimientos con las situaciones, contención de parte del grupo cercano, llorar abrazada a quién más la ame y armarse de fuerza para apoyar a su bebé que la necesita más que nunca. Necesita sentirse capaz de cuidar a ese bebé prematuro y espacio para esto. Por esta razón las neonatologías cada vez más respetuosas de las necesidades emocionales e informadas del beneficio del contacto piel con piel madre e hijo, van incorporando estas practicas aliviando a madres y a bebés. Las incubadoras son lo menos parecido a los brazos de mamá y debemos entender que al salir de la clínica es probable que necesiten y pidan mucho más de nosotras que lo que pensamos o lo que nuestros otros hijos pidieron. ¿Qué hacer? Dar. Dejar que fluyan los sentimientos, no buscar respuestas a procesos naturales que provocaron el parto prematuro, sumergirse emocionalmente en las sensaciones y los instintos que la maternidad nos regala, contactarnos con lo que somos y comprender que nuestro hijo va a necesitar muchas palabras para explicarle lo que sucedió en sus primeros días de vida.

Cuando la madre comprende que siempre nacemos prematuros, que pueden hacer mucho por ellos, que puede confiar en sus propias capacidades y que es positivo expresar pena y pedir lo que necesita, comprende mejor su rol de madre de un niño prematuro.

No es fácil, ni serlo ni ser madre de un bebé prematuro, pero agradezcamos a los avances que nos permiten tenerlos/estar en condiciones adecuadas. Ver lo positivo que nos rodea, los avances, las mejores condiciones año a año, nos hace valorar mas la posibilidad de un pequeño, de menos de 37 semanas, que con fortaleza tremenda vence a la muerte desde la incubadora.

 El 29 de noviembre se celebra el día de los bebés y familias de bebes prematuros en Chile. Celebremos a la vida, celebremos a los bebes prematuros.

Varinia Signorelli C.

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