35 semanas de embarazo
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35 semanas de embarazo – ¿Qué son los síntomas de parto prematuro?

Embarazo y parto

35 semanas de embarazo – ¿Qué son los síntomas de parto prematuro?

35 semanas de embarazo

Ya te había contado que desde la semana 33 he tenido síntomas de parto prematuro, estos síntomas básicamente tienen que ver con sentir contracciones de parto. Estas contracciones son seguidas y rítmicas, es decir, aparecen con cierta frecuencia y se repiten con la misma. estas contracciones son las que generan que el cuello del útero se dilate y se inicie el trabajo de parto. En mi caso, he ido a urgencias a penas siento que aparecen, por lo que me han dado medicamentos para frenarlas, así como también me han dejado en reposo hospitalizada para monitorear de cerca el comportamiento de éstas.

Vivo en una ciudad muy pequeña, ya te conté que me vine a Puerto Varas buscando un lugar tranquilo para gestar. Acá todo es pequeño y toda la gente se conoce. Lo mismo ha hecho que, debido a mis constantes visitas a la única clínica del lugar, he conocido a todas las matronas, ginecólogos, paramédicos y camilleros que trabajan. Es lindo llegar a un lugar y que se acuerden de tu nombre. Uno se siente como en casa a pesar de estar pasando por momentos difíciles.

Una de las cosas más difíciles, en esto de las hospitalizaciones, ha sido tener que delegar el cuidado y preocupación de mi hija mayor. Si bien Emilia tiene 8 años, siempre he sido la que está atenta y preocupada de las necesidades que presenta. De llevarla al colegio y almorzar con ella, esto de no estar me ha hecho sentir muy culpable en mi maternidad con ella. Mi marido es maravilloso, se preocupa mucho y ha hecho lo mejor que puede en que a ella no le resienta esta situación, pero claramente me siento en falencia con mi hija mayor.

Los síntomas de parto prematuro aparecen sin razón aparente, esta semana no hace nada distinto y estaba en mi casa en reposo.

¿Cuáles son los factores de riesgo de un parto prematuro?

Los entendidos en el tema apuntan las fecundaciones asistidas como con el mayor riesgo, así como también las gestaciones múltiple, por otro lado las enfermedades maternas acelerarían un parto. Claramente ninguno de estos factores corresponden a mi realidad, así es que descartadas las posibilidades y me sigo preguntando ¿qué hice mal?

De la misma manera la preclampsia (aumento tensión arterial), el sangrado, alteraciones en el liquido amniótico (que siempre va ligado a dificultades en el feto), el desprendimiento de la placenta, rotura de la bolsa de agua, la edad de la madre (demasiado joven o post 40), el peso (obesas o índice de masa muscular bajo), también podrían desencadenar un parto prematuro. Pero todos estos indicadores fueron descartados. Aunque prefiero creer que soy demasiado joven. 

Por otro lado, hábitos poco saludables: drogas, alcohol, cigarrillo, etc. También aumentan el riesgo de parto prematuro – pero les juro que no es mi caso. Ahora, hay un ítem que no he revisado bien que tiene que ver con situaciones de estrés materna, que acelerarían un parto: es probable que he trabajado mucho. Desde mi escritorio sí y hasta la semana 33 que se me prohibió trabajar.

Analizar las dificultades de las personas e intentar intervenir ha sido siempre un trabajo algo tenso, sin embargo no dimensión nunca que al no ser físico el esfuerzo podría ser “exceso de trabajo”. ha sido difícil desconectarme porque suelo responder por lo menos 7 o 10 mails o mensajes diarios con preguntas de las personas, muchas de éstas tienen que ver con dificultades importantes y aunque casi todas las veces mis respuesta es que no puedo analizar un caso sin conocer a los involucrados y sugerir buscar ayuda, creo que me ha pasado la cuenta. Al igual que los, aproximados 10 pacientes diarios que atendía.

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Entonces, desde la semana 33 me mandaron con reposo, no pude atender más (sin mucho aviso a mis pacientes, más que la verdad de lo que estaba pasando), no leo los mensajes que me llegan con preguntas (lo siento tanto pero les conté la razón) y trato de estar lo más relajada posible. Escribí una hora diaria sí, para el blog y para otros medios, es que si no escribo es como si me taparan la boca. Muero. Por suerte puedo seguir haciéndolo. Pero volviendo al punto anterior… creo que ele estrés me pasó la cuenta, hago un mea culpa: trabajo, cambio de casa, cambio ciudad, cajas & más cajas, nuevas rutinas, nuevos lugares, nuevos caminos, madrugar, correr de un lugar a otro olvidando mis 7 meses de embarazo porque “me sentía bien” creo que me han pasado la cuenta.

Sumas y restas, me quedo unos días hospitalizada, frenando un parto para que mi pequeña no nazca con 35 semanas, 35 semanas es muy poco tiempo para nacer. El médico me dio de alta luego de 3 días y me dijo que si esto volvía a pasar, no me frenaría el parto y que lo más probable es que tendría que hacer una cesárea para controlar todos los factores de riesgo en un parto prematuro, especialmente para Jacinta. Particularmente porque a pesar de existir contracciones fuertes, el cuello del útero no se afecta y parece no dilatarse.

¿Cuáles son los síntomas de un parto prematuro? (para que estés atenta si estás embarazada)

Contracciones uterinas regulares, un goteo vaginal de fluido transparente o sanguinolento, calambres abdominales o dolores en la parte baja de la espalda, parecidas a un dolor de útero durante la menstruación. Generalmente las contracciones normales del embarazo no duelen en la espalda. Estas sí.

¿Se pueden detener los síntomas de un parto prematuro?

Si las circunstancias de la madre y la guagua lo permiten, se pueden detener las contracciones, siempre que no existan contraindicaciones. Casi siempre te dejan reposo en cama, aunque no está comprobado que sirva del todo. También dejan medicamentos, a mi me lo frenaron tres veces (con ésta) con medicamentos. Sin embargos el fármaco es ultra escaso y no hay en todas partes. Tuve la suerte de conseguirlo con el papá de una paciente que trabaja en el rubro farmacológico. Esas personas que aparecen justo cuando las necesitas… (eternamente agradecida)

Estos fármacos sirven cuando no se ha roto la bolsa y no s ha modificado el cuello del útero: esto se verifica mediante tacto y ecografía. Debo ser sinceras y comentarles que jamás dejé que me hicieran tacto.
Estos fármacos tocolíticos son antagonistas de la hormona oxitocina que es la provoca contracciones. Inhiben las contracciones, consiguen prolongar la gestación un mínimo de 48 horas, y esto da tiempo tiempo necesario para acelerar, con corticoides, la maduración de los pulmones de los fetos de menos de 34 semanas. Los tocolíticos se administran por vía intravenosa y no suelen presentar efectos secundarios. Estos medicamentos se inyectan por vía intramuscular.

 

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De todas maneras los pulmones de la Jacinta habían madurado con corticoides, durante mi primer síntoma de parto prematuro, en la semana 33.

¿Cómo puede evitarse un parto prematuro?
Debemos cuidarnos, evitar el estrés, realizarnos los exámenes de rigor, alimentarnos bien, mantener hábitos saludables, descansar y acudir al ginecólogo a los controles pertinentes.

¿Hay algún peligro durante un parto prematuro?

Al parecer no está comprobado, pero podría existir mayor riesgos de infecciones para la madre, debido a que el utero no está preparado para el nacimiento. Por esta razón es que muchos de estos partos se realizan por cesárea, para evitar también el sufrimiento de la guagua. Aunque generalmente no pasa nada.

Espero no terminar en parto prematuro.
Aprovecho este espacio para agradecer a mis amigos de MEDELA, que me enviaron algunos de los productos que tenía en mi lista de indispensables para usar con mi guagua. Les cuento ahora del extractor que más me acomoda SWING MAXI:

Durante mi primera guagua me extraía leche con un sacaleche manual, la verdad es que pensé que lograba mi máximo potencial de generación de leche (debía sacar en el día lo que mi guagua tomaría al día siguiente: esto para continuar la lactancia prolongada mientras yo iba a la Universidad y ella se quedaba en una guardería. Fueron días difíciles, pero de todo uno aprende. Logré la meta de la alimentación, pero habría sido todo más fácil con SWING MAXI.

El extractor de leche eléctrico doble Swing maxi, es perfecto para aquellas madres que buscan una solución sencilla y que les ayuda a no perder tiempo, ya que vacía rápidamente. Ideal para aumentar el suministro de leche y para el uso diario.

Ayuda para el suministro de leche: la extracción doble puede ayudar a aumentar y mantener el suministro de leche por más tiempo, lo cual es muy importante. En el fondo: si tienes a tu guagua cerca del cuerpo la mayor parte del tiempo, la guagua toma y además te traes lo que no ha tomado, el cuerpo dice: “sexta guagua toma harta leche entonces debemos fabricar más”
Eficacia: la extracción simultánea combinada con la tecnología 2-Phase Expression le proporciona un ahorro máximo de tiempo. Tiene una succión que emula la succión que hacen las guaguas en la pechuga, ésta succiona tipo guagua se activa por 10 minutos y luego comienza a extraer. esto hace que no duela la extracción y que el cuerpo sienta que es más familiar la mamada. Manteniendo los procesos naturales.
Cómodo: diferentes niveles de vacío y parámetros, es decir, siempre puedes regular la presión que se hace además de la velocidad.
Fácil de utilizar: fácil de montar, utilizar y limpiar. A prueba de psicólogas que tardan en  armar piezas difíciles de LEGO.
Flexible: ligero y compacto para utilizarlo en casa o fuera, con pilas o adaptador de corriente. Lo máximo!

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Varinia Signorelli.

 

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