Con 33 semanas de embarazo estás en el octavo mes y en el tercer trimestre. Los huesos de tu guagua se endurecen, salvo los del cráneo. Para ti, lo más útil esta semana es reconocer los síntomas de parto prematuro: antes de las 37 semanas se consulta de inmediato, sin esperar a que las contracciones duelan.
¿Cómo está tu guagua en la semana 33?
- Sus huesos se endurecen, menos los del cráneo, que siguen blandos y separados para pasar por el canal de parto.
- Las uñas ya llegan a la punta de los dedos.
- Mide alrededor de 43,5 cm y pesa cerca de 2.103 g (ocho de cada diez fetos de esta edad están entre 1.807 y 2.419 g, según la OMS). Son promedios, no una meta.
¿Qué puedes sentir con 33 semanas de embarazo?
Siguen la acidez, los calambres y el dolor de espalda. Las contracciones de Braxton Hicks son cortas, casi siempre indoloras y no van en aumento.
Los síntomas de parto prematuro son otros:
- Contracciones regulares, aunque no duelan.
- Presión en la pelvis.
- Dolor lumbar sordo y constante.
- Cólicos parecidos a los de la regla.
- Flujo distinto: acuoso, con sangre o con mucosidad.
Con cualquiera de ellos antes de las 37 semanas, ve de inmediato a la maternidad.
Lo que hoy se sabe sobre la amenaza de parto prematuro
- En Chile está en el GES 24 hasta las 34+6 semanas: con síntomas, la evaluación médica debe hacerse dentro de 6 horas desde la derivación.
- No todas terminan en parto. Nueve de cada diez mujeres hospitalizadas por esta causa no tienen a su guagua en los 7 días siguientes. La ecografía del cuello del útero ayuda a distinguir: menos de 15 mm es riesgo alto; 30 mm o más, riesgo bajo.
- Corticoides para los pulmones. Si el riesgo es real, reducen la muerte neonatal y la dificultad respiratoria de la guagua (certeza alta). En Chile se indican entre las 24 y 34 semanas.
- El reposo en cama no disminuye el riesgo de parto prematuro y no se recomienda de rutina.
- No es culpa tuya. La mayoría de los partos prematuros ocurre sin factores de riesgo conocidos.
Controles y exámenes en esta etapa
- Controles cada 2 semanas hasta la 36.
- Entre las 32 y 34 semanas: examen de sífilis, hematocrito y hemoglobina, y ecografía del tercer trimestre.
- Segundo examen de VIH y vacuna dTpa, si aún no los tienes.
¿Cuándo consultar?
Ve de inmediato a la urgencia de maternidad, de día o de noche, si:
- Antes de las 37 semanas tienes contracciones regulares (aunque no duelan), presión en la pelvis, dolor lumbar constante o flujo acuoso o con sangre.
- Pierdes líquido o sangre por la vagina.
- Tu guagua se mueve menos, cambia su patrón o no la sientes. No esperes al día siguiente.
- Tu presión llega a 160/110, o está alta con dolor de cabeza intenso, visión borrosa o dolor bajo las costillas.
- Recibiste un golpe en el abdomen.
Consulta el mismo día con presión de 140/90 o más al repetirla, fiebre, ardor al orinar con dolor lumbar o picazón intensa en palmas y plantas. Si no puedes trasladarte, llama al 131.
Ante una urgencia, ve al servicio de urgencia o maternidad más cercano o llama a Salud Responde, 600 360 7777.
Sigue con 32 semanas de embarazo, 34 semanas de embarazo o todas las semanas de embarazo. Lee también tipos de parto.
Fuentes de esta guía
- Prevención de parto prematuro, GES 24, MINSAL.
- Guía Perinatal 2015, MINSAL.
- Preterm Labor and Birth, Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG).
- Antenatal corticosteroids for accelerating fetal lung maturation, Cochrane, 2020.
Nuestro diario de la semana 33: Síntomas de parto prematuro
Este diario se escribió en 2014 y 2015. Algunas recomendaciones médicas cambiaron desde entonces: la guía de arriba tiene la información vigente.
Ya les había contado que la semana 31 partí con contracciones y que eran producto de los movimientos de Jacinta. Sin embargo, al comenzar esta semana, estaba trabajando como todos los días (sentada en mi escritorio) cuando comencé a sentir un dolor extraño en la panza. Pensé que era algo así como “colon irritable” pero la verdad es que era como el tronco paralizado. Me imagino que así se debe sentir si te pones un corset muy apretado.
Durante las mañanas trabajo en una clínica, estaba ahí cuando comenzó y siguió el dolor.
¿Qué hice?
Fui a la maternidad de la clínica, me atendió la matrona de turno y me dio la noticia: “Estás con contracciones” “seguidas y rítmicas cada tres minutos”. Imaginé a mi Jacinta diminuta de 2.500 gr. queriendo salir y ¡no! Me pareció una pésima idea.
La matrona fue muy inteligente, llamó a mi ginecólogo (que es de otra clínica/ciudad) y a mi marido. Me llevaron a la clínica en donde me atiendo y me hospitalizaron por riesgo de parto prematuro. Me pusieron un medicamento para frenar las contracciones y otros para la maduración pulmonar de la Jacinta. Todo podía pasar.
Las contracciones se detuvieron, el cuello no se acortó y el diagnóstico arrojó útero irritable debido a los movimientos de la Jacinta. Claro que si las contracciones siguen, el cuello se acorta y uno entra en trabajo de parto. Por eso la importancia de frenar las contracciones. Me dejaron quieta 5 días hospitalizada y al darme el alta me dejaron con reposo en la casa: no puedo trabajar más fuera de casa.
Dicen que puede ser estrés, que puede ser mucho movimiento, porque mis exámenes estaban perfectos todos. Nadie sabe el porqué pero pasamos un susto.
Dentro de todo esto nos perdimos nuestras vacaciones en Santiago: ver a mi familia, a mis amigos, el Baby Shower sorpresa que tenía organizado Pampers a la Jacinta, los panoramas de Emilia. Sin embargo está claro que lo más importante está bien: los 4. (Emilia, jacinta, Juane y yo)
Como era probable un parto prematuro pedí por internet algunas cosas que me faltan para Jacinta y para mí:
*Desde Puerto Varas y por la página de Madremía encargué un pijama y una camisa de dormir. Ambas prendas perfectas en suavidad y con espacios para dar de mamar sin sacarte la ropa, muy cómodas ambas.
Llegaron muy rápido y a mi casa.
Varinia



