Al jardín sin sufrir

  
Comienzan los meses más cálidos y quizás estás pensando en que es la época ideal para tantear terreno en el jardín infantil con tu hijo, ya que los riesgos de contagios de enfermedades se reducen y sabes que tarde o temprano tendrá que vivir su primera experiencia en la educación preescolar.

Es aquí donde de seguro asechan los fantasmas de una sala llena de niños llorando, papás nerviosos y tías sobrepasadas. Pero la verdad es que este proceso, por el que deben pasar todos nuestros hijos, puede ser una verdadera aventura y para ello, es fundamental tu compañía y que estés alerta a ciertos indicadores.

 Uno de ellos es la edad de ingreso, solemos buscar patrones comunes entre los niños, sin embargo esto es un error. Todos y cada uno de ellos es un mundo diferente, con necesidades específicas y ritmos propios por lo que no existe una edad “ideal” para comenzar el jardín infantil.

 Otro es el tiempo de adaptación. Los niños necesitan incorporarse al mundo de la mano de la madre, padre o cuidador. Cuando ese lazo está consolidado, tu hijo tendrá la seguridad necesaria para poder quedarse con otro adulto significativo, que en este caso será la educadora a cargo.

Este proceso debe hacerse paulatinamente para que la Educadora se convierta en adulto significativo, respetando los tiempos y necesidades de tu hijo. Si al dejarlo queda feliz, puedes partir dejándolo por un periodo corto de tiempo, avisándole que te irás pero volverás a una hora determinada. Aquí se vuelve fundamental que cumplas con tus promesas, porque le dará la seguridad que necesita para quedarse en este nuevo espacio.

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 El anterior es en el mejor de los casos. Sin embargo, de seguro te estás preguntando ¿qué hacer si no quiere quedarse y no para de llorar? Pues simple. Acompañarlo y por ningún motivo dejarlo llorando o salir escondido cuando se haya concentrado en alguna tarea, porque a pesar de su corta edad, él puede experimentar una profunda pena y sentirse abandonado, a nadie le gusta que le mientan y el salir escondido no le ahorrará el dolor. 

Y es acá entonces cuando de seguro aparecen esos inevitables consejos: “tiene que aprender”, o “Déjalo, si a los pocos días dejará de llorar”, o el tan común “te está manipulando”. Lo cierto es que efectivamente a la larga él dejará de llorar, pero eso no significa necesariamente que sea porque lo está pasando bien. Algunos simplemente se conforman con la pena.

 Lo importante es que como padre o madre, entiendas que el llanto en este caso representa una necesidad de seguridad, la que adquirirá con el tiempo y a medida que vaya madurando.

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 ¡Su primer día!

Sabiendo todo lo anterior, es hora de llevarlo a la práctica.

 Su primer día de clases debe ser tranquilo y agradable. Ayuda el hecho de que optes por un lugar acogedor, que se le haga familiar y que comparta con sus educadoras y compañeros de curso pero lo más importante de todo, es que hayas conversado con él previamente, contándole la mayor cantidad de detalles, incluso el hecho de que pueda sentir pena, para que todas estas situaciones le sean cercanas y conocidas.

 Por último, puedes previamente haber llevado a conocer el lugar, a las tías y a los niños de su sala. Esto está permitido en la mayoría de los jardines, por lo averigua si el escogido cumple con los requerimientos de adaptación que quieres para esta etapa. También se sugiere hacerlo parte de todo el proceso, incluyéndolo en la compra de su mochila, lonchera, colaciones, etc.

Finalmente, cumple con todo lo que le hayas dicho, tanto en términos de horario como de la compañía que tendrá durante el tiempo que lo necesite.

 Personalmente yo no pude acompañar en este proceso a mi hija menor, pero hablé con el jardín y mi nana se instaló con ella durante casi un mes, por tiempos que se fueron reduciendo gradualmente hasta que se quiso quedar sola la jornada completa. Con esto busco demostrarte que a pesar de parecer un camino largo y complejo –que en mi caso lo fue- tarde a temprano los niños se adaptan de manera feliz, sin la necesidad de lágrimas.

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 ¿A qué edad llevarás a tus hijos al jardín?

Equipo Súper Madre 

One Response

  1. Carolina
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