Relactación: cómo recuperar la lactancia

La mayoría de las mujeres puede volver a producir leche con estimulación frecuente, contacto piel con piel y apoyo. Así funciona la relactación, paso a paso.

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La mayoría de las mujeres puede volver a producir leche con estimulación frecuente, contacto piel con piel y apoyo. Así funciona la relactación, paso a paso.

La relactación es volver a producir leche después de haber dejado de amamantar, del todo o en parte. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mayoría de las mujeres puede lograrlo si está motivada y tiene información y apoyo, y lo que funciona es estimular el pecho muy seguido (que la guagua mame o extraerse leche al menos 8 a 12 veces al día), mucho contacto piel con piel y darle el suplemento sin mamadera. La leche suele volver en cuestión de días o semanas.

Escribimos este artículo en 2020, cuando muchas de nosotras dejamos de amamantar por miedo al Covid-19 o porque nos separaron de nuestras guaguas al nacer. Hoy la OMS indica que una mujer con Covid-19 puede amamantar con lavado de manos y mascarilla, y que si la lactancia se interrumpió se puede retomar apenas se sienta bien.

¿Qué es la relactación y en qué se diferencia de la lactancia inducida?

La OMS llama relactación a que una mujer que amamantó, recientemente o hace tiempo, vuelva a producir leche para su hijo o para uno adoptado, aunque no haya un nuevo embarazo. Si nunca ha estado embarazada, se habla de lactancia inducida.

Funciona porque nuestra leche se fabrica por oferta y demanda: la succión (o la extracción) estimula la prolactina, sacar la leche hace que se produzca más, y la leche que se queda acumulada frena la producción. Por eso todo apunta a lo mismo: estimular y vaciar el pecho muchas veces al día.

¿Quiénes pueden relactar?

La OMS describe varias situaciones en que vale la pena intentarlo:

  • La madre o la guagua estuvieron hospitalizadas y se separaron.
  • La guagua nació prematura o con bajo peso y no pudo mamar bien las primeras semanas.
  • La lactancia se cortó por dolor, mal acople o poca leche.
  • La madre había decidido dar fórmula y cambió de opinión.
  • Hay una adopción y la madre quiere amamantar.
  • La madre no puede amamantar (por una enfermedad grave o porque falleció) y otra mujer cercana, por ejemplo una abuela, relacta para alimentar al niño.

La ABM, en su declaración de 2024 sobre lactancia en emergencias, también pide considerar la relactación para los lactantes que no están siendo amamantados.

¿Qué tan probable es lograrlo?

Bastante, cuando hay acompañamiento. Una revisión sistemática de 2023, con 16 estudios de lactantes menores de 6 meses, encontró que en 13 de ellos más del 80% de las madres volvió a amamantar después de recibir apoyo. Ayudaba que la guagua fuera pequeña, que hubiera pasado poco tiempo desde que dejó el pecho, nuestra motivación, el apoyo de la familia y una ayuda experta y constante.

La edad pesa. En los datos que recoge la OMS sobre lactantes adoptados, el 90% de los menores de una semana mamó bien la primera vez que lo pusieron al pecho, frente al 75% de los que tenían entre 1 y 8 semanas y el 51% de los mayores de 8 semanas. Pero la OMS pide no desanimar a ninguna madre solo por la edad de su hijo: hay relactaciones descritas con niños de más de un año.

¿Cuánto tiempo tarda en volver la leche?

Varía mucho. En el estudio más grande que analiza la OMS, con 50 madres de lactantes hospitalizados, los plazos fueron:

EtapaCuándo ocurrió
Aparecen las primeras gotas de lecheEntre el día 2 y el día 6
Relactación parcialEntre los 4 y los 28 días
Relactación completaEntre los 7 y los 60 días

Cuando se estimula solo con extracción, sin que la guagua mame, la leche suele aparecer entre una y seis semanas después, y las mujeres que llevan mucho tiempo sin amamantar a veces tardan 4 a 6 semanas en producir cantidades importantes. Algunas recuperamos una lactancia exclusiva en pocos días y otras nunca llegamos a producir toda la leche que nuestro hijo necesita: las dos cosas son posibles, y cualquier cantidad de leche materna cuenta.

Cómo relactar paso a paso

Estas son las medidas esenciales que recomienda la OMS:

  1. Busquemos acompañamiento. Una matrona, la clínica de lactancia del CESFAM o una consultora de lactancia pueden evaluar por qué se cortó la lactancia y hacer seguimiento, idealmente a diario al comienzo.
  2. Revisemos qué puede estar frenando la producción. Los anticonceptivos con estrógenos, algunos diuréticos, el cigarro, las separaciones largas, las mamaderas y los chupetes.
  3. Ofrezcamos el pecho muy seguido. Cada 1 a 2 horas si la guagua acepta, y al menos 8 a 12 veces en 24 horas, de día y de noche, de ambos pechos. Un buen agarre es indispensable: lo explicamos en qué es el acople adecuado.
  4. Si no quiere o no puede mamar, extraigamos leche. A mano o con extractor, unas 8 a 12 veces al día, aunque durante días no salga nada, y sigamos ofreciendo el pecho cada vez que muestre interés.
  5. Mucho contacto piel con piel. Muchas guaguas que rechazaban el pecho vuelven a buscarlo solas cuando están piel con piel y sin presión. Tenerla cerca, también de noche (en la misma pieza), ayuda a responderle rápido.
  6. Demos el suplemento sin mamadera. Con un relactador en el pecho (el manual de lactancia del MINSAL describe la sonda al pecho justamente para estimular la producción), un vasito o una cuchara. Lo primero es la leche que nos saquemos; si no alcanza, fórmula infantil preparada como explicamos en cómo preparar la leche de fórmula, en la cantidad que indique el equipo de salud según su peso.
  7. Bajemos el suplemento de a poco. La OMS propone reducir la cantidad total del día en unos 50 ml, mantenerla unos días y volver a bajar solo si la guagua está satisfecha y subió al menos 125 gramos en la semana; si tiene hambre o no subió, se mantiene la cantidad otra semana.

¿Cómo hacer un relactador casero?

El relactador (o suplementador de lactancia) permite que la guagua reciba la leche que le falta mientras succiona, de modo que el pecho se estimula en cada toma. La OMS describe uno simple que se ha usado con éxito: un vasito o una mamadera abierta con la leche, y una sonda de alimentación fina (pidamos a la matrona o a la clínica de lactancia que nos indique el calibre adecuado), fijada al pecho con cinta adhesiva de modo que la punta quede junto al pezón y la guagua succione el pecho y la sonda a la vez.

El flujo se regula subiendo o bajando el vaso, o apretando la sonda, para que la guagua mame cerca de 30 minutos por toma. Lo más delicado es la limpieza: apenas terminamos, hay que pasarle agua caliente con jabón por dentro (con una jeringa), esterilizar la sonda y el vaso cada vez, y cambiar la sonda cada pocos días.

¿Sirven los medicamentos o las hierbas para relactar?

En general no son necesarios. En un estudio aleatorizado que recoge la OMS, 50 madres recibieron apoyo experto y la mitad tomó además metoclopramida: todas relactaron y no hubo diferencias entre los grupos. La OMS sugiere considerar un medicamento solo si después de al menos 2 semanas de estimulación bien hecha la leche no aparece, y siempre indicado por un médico.

La Academia de Medicina de la Lactancia (ABM) no recomienda ningún galactogogo en particular: ninguno aumenta la leche si el pecho no se vacía seguido, y todos tienen efectos adversos (la domperidona se asocia a arritmias). Con las hierbas, la levadura de cerveza o la cerveza tampoco hay pruebas de que sirvan, como revisamos en cómo producir más leche materna.

¿Cómo saber si la guagua está recibiendo suficiente leche?

Mientras relactamos, lo que manda es que nuestro hijo siga creciendo bien. La OMS recomienda pesarla una vez por semana y espera que suba al menos 125 gramos por semana (o 500 gramos al mes) en menores de 9 meses. Otras señales: moja 6 o más pañales al día con orina clara, se despierta sola a pedir y mama con energía, y va necesitando menos suplemento sin dejar de subir de peso. Hay guaguas que se ven tranquilas y no suben: no conviene fiarse solo de que “parece satisfecha”.

Cuándo consultar

Consulta pronto con tu matrona, tu CESFAM o el pediatra si:

  • Sube menos de 125 gramos en una semana o baja de peso.
  • Moja menos de 6 pañales al día o la orina es oscura y concentrada.
  • Está muy tranquila, duerme mucho y no pide, o cuesta despertarla para comer.
  • Rechaza tanto el pecho como el suplemento.
  • Llevas dos semanas de estimulación frecuente y no aparece leche.

Ante una urgencia, ve al servicio de urgencia más cercano o llama a Salud Responde, 600 360 7777.

Preguntas frecuentes

¿Se puede relactar después de meses sin amamantar?

Sí. Es más fácil mientras menos tiempo haya pasado y más pequeña sea la guagua, pero la OMS describe relactaciones incluso años después de la última lactancia. Puede tardar más, así que nos conviene armarnos de paciencia y de apoyo.

¿Puedo relactar si tuve Covid-19?

Sí. La OMS indica que se puede volver a amamantar apenas te sientas bien, sin un plazo de espera, y que el equipo de salud o una consejera de lactancia deberían ayudarte a relactar.

¿Una mujer que nunca ha estado embarazada puede amamantar?

Puede inducir la lactancia con estimulación frecuente del pecho, y a veces con tratamiento hormonal indicado por un médico. Es menos frecuente que logre una lactancia exclusiva, pero muchas producen parte de la leche que su hijo necesita.

Basado en un texto original de Isabela Quiroz Tapia, fonoaudióloga y consejera de lactancia materna. Actualizado por el equipo de Supermadre.

Fuentes

Varinia Signorelli
Varinia Signorelli

Fundadora y CEO de Supermadre. Psicóloga Infanto/Juvenil y de la Mujer. Magíster en psicología clínica. Terapeuta certificada en ESDM (Modelo de Denver de inicio temprano)

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