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El autocuidado en la crianza

Madres

El autocuidado en la crianza

Por Paula Bórquez

Cuando se habla de crianza positiva, siempre se pone énfasis en todo lo que los padres tienen y deben hacer para ser “buenos padres” y criar “bien” a sus hijos e hijas.

Uno de los principios de la crianza positiva, señala que para que los niños y niñas estén bien y crezcan felices, los padres también necesitan estar bien y sentirse felices con sus vidas. Ya que además de ser padres, son individuos con una vida propia diferente de la crianza.

A su vez cabe señalar que, cada padre o madre, que se desempeñe como figura de cuidado, que entrega su tiempo y energía para atender a otro ser más pequeño que ellos, necesita de cuidado para poder criar. Por eso es muy importante recalcar que quien cría necesita también ser protegido y protegerse a sí mismo en este importante proceso.

No es casualidad que, al momento de convertirnos en padres, uno de los espacios que primero se sacrifique, sea el de darnos un tiempo para nosotros mismos; la tendencia es disponer toda nuestra energía en la crianza y cuidado de otro. ¿Pero cuál es el problema de esto? Que tarde o temprano las pilas se agotan y esto terminará afectando nuestra salud mental, y afectando el bienestar de nuestros hijos e hijas también.

Es aquí donde aparece el autocuidado, que supone la búsqueda activa de nuestro propio bienestar tanto físico como psicológico/emocional. El que se enfoca en la modificación de la conducta, de prácticas no saludables en saludables, sin embargo, para poder realizar estos cambios, debe ir un valor agregado muy importante, que es la motivación de querer realizar estas acciones.

A falta de este autocuidado, lo más probable es que, como la planta que se marchita por falta de agua y cuidados, este padre o madre termine agotado, agobiado y desmotivado en esta tarea de la crianza. Al ser adultos, nadie vendrá a cuidarnos desde afuera, y esa es una de las grandes diferencias entre ser un niño o niña y un adulto; el cuidado personal pasa a ser nuestra responsabilidad, pues tenemos que ocupar nuestros recursos en promover nuestra salud física y emocional.

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El cuidado personal es una práctica, es un compromiso que hacemos con nosotros mismos para que podamos encargarnos de la mejor manera posible de la crianza de nuestros hijos e hijas. El cuidado personal de las madres y padres significa contar con algunas herramientas que se puedan aplicar para recargar energías.

La misión de cuidarnos se llama autocuidado parental, y es el espacio a partir del cual logramos darnos un tiempo personal necesario para reponer energías, cargar pilas y reconectarnos con lo que nos gusta y nos hace sentido, teniendo esto un impacto positivo en nuestra salud y en la crianza de nuestros hijos e hijas.

Con la llegada de la maternidad es natural observar cómo se dejan de lado las necesidades propias. Es normal que cuando él bebe nace, durante una temporada lo único que importa en esas primeras semanas es asegurarse de que el pequeño esté bien. Pero esta situación no es sostenible en el tiempo: la salud y el bienestar en la crianza son tan importantes como el cuidado que le dedicamos a los hijos. Generalmente la rutina de la crianza nos lleva a poner primero a los demás y ponernos en último lugar, la tendencia a colocarse al final de la fila es especialmente frecuente en las madres.

 Te invito a reflexionar con la siguiente pregunta ¿Cómo se supone que vas a funcionar bien como madre/ padre, cuando no tienes tiempo para cubrir tus propias necesidades?

La respuesta más común suele ser, la falta de tiempo. Es por eso, la importancia de recalcar que las personas dedicadas a la crianza necesitan poner su cuidado personal en la parte superior de la lista de prioridades de la familia, incluso si eso significa posponer algunas otras cosas de la familia.

Si lo piensas, tiene sentido: cuidarte te pone en una mejor posición para ser una mejor madre – padre El punto clave es incluir ese tiempo en tu agenda diaria. Si no dejas un espacio para tu autocuidado, nunca vas a tener ese tiempo.

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Por otra parte “El rol de la ‘súper mamá’ es un enemigo de la maternidad. Algunos estudios hablan que el estrés maternal radica en la creencia de que las mamás somos las únicas responsables del bienestar de nuestros hijos y de quienes nos rodean. Es un rol muy solitario y difícil de cumplir”, describe la especialista en salud mental materna, Ignacia Yáñez. Se hace mucho más difícil tener paciencia, disposición o las herramientas para satisfacer las necesidades de los niños. Si nuestros hijos ven que nos damos los espacios, cultivamos nuestra salud y conectamos con lo que nos gusta, ellos también lo harán. De otra forma, es altamente probable que esto influya en los roles de género que perciben nuestros hijos e hijas, y podría incidir en que nuestras hijas repitan el patrón de crianza y maternidad de querer complacer a todos y nuestros hijos busquen figuras femeninas complacientes”.

El autocuidado es relativo: así como cada ser humano es único, el autocuidado es diferente para cada uno de nosotros. La forma en que te cuidas a ti mismo, no es la misma forma en la que otra persona se cuida. El autocuidado también varía día a día. A veces necesitamos un momento para estar quietos y reflexionar, otras veces necesitamos movernos, estar con familiares y amigos o ejercitarnos.

Tipos de autocuidado

  1. Autocuidado Emocional:

Podemos sentir la tentación de rechazar sentimientos como la tristeza o la ira, pero es saludable sentirlos, aceptarlos y seguir adelante.

Recuerda que las emociones no son “buenas” o “malas”. No eres culpable por las emociones que sientes; solo cómo te comportas frente a ellas.

Ideas de autocuidado emocional

  • Darse tiempo para reflexionar y reconocer lo que realmente no está funcionando.
  • Consultar a un terapeuta cuando sintamos que no podemos solucionar nuestros problemas solos.
  • Tomarse el tiempo para estar con un amigo o familiar que realmente nos entienda.
  • Aceptar las emociones sin juzgarlas.
  • Permitirse llorar.
  1. Autocuidado físico

El autocuidado físico se trata de atender a nuestro cuerpo.

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Aquí nos encargamos de la salud puesto que la actividad física es vital para nuestro bienestar corporal, que además contribuye a desahogarnos y a liberar el estrés.

  • Cocinar una comida saludable.
  • Ir a la cama un poco más temprano.
  • Prepararse para la mañana, desde la noche anterior para que puedas dormir un poco más.
  • Dar una simple caminata.
  1. Autocuidado intelectual

El autocuidado intelectual consiste en ejercitar nuestra mente, estimular el pensamiento crítico y la creatividad.

  • Leer un libro.
  • Hacer un rompecabezas.
  • Ser creativos: escribir, tocar un instrumento musical.
  • Escuchar un podcast sobre algo novedoso y de interés para ti.
  1. Autocuidado espiritual

El autocuidado espiritual consiste en conectar con tus valores y lo que realmente te importa. Se relaciona con quién eres en tu interior.

  • Mantener una práctica diaria de meditación o atención plena.
  • Pasar tiempo en la naturaleza y reflexionar
  1. Autocuidado social

La conexión con otras personas es necesaria para nuestra felicidad. Nos ayuda a entender que no estamos solos. No se trata solo de hacer cosas con otros por el simple hecho de hacerlo, sino de elegir hacer cosas con personas que realmente nos hacen sentir bien.

  • Hacer una cita para almorzar o cenar con un amigo/a.
  • Escribir un correo electrónico a alguien que viva lejos, pero a quien extrañas.
  • Unirse a un grupo de personas que comparten tus intereses.
  • Dejar de socializar con aquellos que no te hacen bien.
  • Iniciar una conversación con alguien interesante.
  • Inscribirse en una clase para aprender algo y conocer gente nueva al mismo tiempo.
  • Llamar a un amigo.

Paula Andrea Bórquez Torres es de Punta Arenas, psicopedagoga, diplomada en el área social y comunitaria, madre y asesora de lactancia de Lactamed Chile. Trabaja actualmente en un programa de salud mental escolar y está cursando dos diplomados: uno de crianza respetuosa y buenos tratos para la niñez, y otro de estimulación temprana. En Instagram la puedes encontrar como @pau.borquezt (Maternidad, crianza respetuosa y lactancia).

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