Con 30 semanas de embarazo estás en el séptimo mes y en el tercer trimestre. Tu guagua mide alrededor de 40 cm y sus ojos ya perciben los cambios de luz. Para ti es momento de ponerte la vacuna dTpa si aún no la tienes, conocer el patrón de movimientos de tu guagua y conversar el parto con tu matrona.
¿Cómo está tu guagua en la semana 30?
- Sus ojos perciben los cambios de luz y su cerebro crece rápido.
- La médula ósea ya fabrica glóbulos rojos.
- Mide alrededor de 40 cm de la cabeza a los talones y pesa cerca de 1.523 g (ocho de cada diez fetos de esta edad están entre 1.313 y 1.753 g, según la OMS). Son promedios, no una meta.
¿Qué puedes sentir con 30 semanas de embarazo?
- Acidez: ayudan las comidas pequeñas y no acostarte justo después de comer. Si no basta, pide que te indiquen un antiácido.
- Calambres nocturnos: estira la pantorrilla. Ningún suplemento ha demostrado con claridad que sirva.
- Dolor de espalda o de pelvis: ejercicio guiado y, si hace falta, kinesiología o una faja lumbopélvica no rígida.
- Contracciones de Braxton Hicks: tensiones de práctica, cortas, casi siempre indoloras, que no van en aumento.
Desde la semana 28 conviene dormirte de lado; si despiertas de espaldas, basta con girarte. Si aparece el miedo al parto, hablarlo con tu matrona y armar un plan de parto ayuda.
Controles y exámenes en esta etapa
- Controles cada 2 semanas hasta la 36.
- Vacuna dTpa desde la semana 28, en cada embarazo, contra la tos convulsiva. La de la influenza va en cualquier etapa durante la campaña de invierno.
- Ecografía del tercer trimestre entre las 30 y 34 semanas.
- Desde las 30 semanas, la Guía Perinatal sugiere el autocontrol de movimientos: después de almuerzo, en reposo y acostada sobre el lado izquierdo, cuenta durante 60 minutos. Seis o más es tranquilizador; con menos, consulta.
Lo que hoy se sabe sobre el acompañamiento en el parto
Una revisión Cochrane de 2017 (26 ensayos, casi 16.000 mujeres) asoció el acompañamiento continuo durante el trabajo de parto con más partos vaginales espontáneos, una cuarta parte menos de cesáreas, partos unos 40 minutos más cortos y una mejor vivencia del parto, con certeza baja. Puede acompañarte una doula, tu pareja u otra persona de confianza: en Chile, la Ley Mila te da derecho a elegir quién está contigo.
¿Cuándo consultar?
Ve de inmediato a la urgencia de maternidad, de día o de noche, si:
- Antes de las 37 semanas tienes contracciones regulares (aunque no duelan), presión en la pelvis, dolor lumbar constante o flujo acuoso o con sangre.
- Pierdes líquido o sangre por la vagina.
- Tu guagua se mueve menos, cambia su patrón o no la sientes. No esperes al día siguiente.
- Tu presión llega a 160/110, o está alta con dolor de cabeza intenso, visión borrosa o dolor bajo las costillas.
- Recibiste un golpe en el abdomen.
Consulta el mismo día con presión de 140/90 o más al repetirla, fiebre, ardor al orinar con dolor lumbar o picazón intensa en palmas y plantas. Si no puedes trasladarte, llama al 131.
Ante una urgencia, ve al servicio de urgencia o maternidad más cercano o llama a Salud Responde, 600 360 7777.
Sigue con 29 semanas de embarazo, 31 semanas de embarazo o todas las semanas de embarazo. Lee también tipos de parto y el calendario de vacunas en Chile.
Fuentes de esta guía
- Guía Perinatal 2015, MINSAL.
- Calendario de inmunizaciones 2026, Programa Nacional de Inmunizaciones, MINSAL.
- Continuous support for women during childbirth, Cochrane, 2017.
- Ley Mila, MINSAL.
- Desarrollo fetal, MedlinePlus.
Nuestro diario de la semana 30: ¿Ayuda de una doula?
Este diario se escribió en 2014 y 2015. Algunas recomendaciones médicas cambiaron desde entonces: la guía de arriba tiene la información vigente.
Es natural que durante este período uno empiece a pasarse películas acerca del parto. Faltan solo 10 semanas y junto con lo lindo de mirar la cara de nuestra guagua, viene el susto de cómo sucederá. Somos mujeres informadas y sabemos que el parto, al igual que el embarazo es un proceso fisiológico. Que si bien vamos a un recinto médico, es sólo para controlar algunas variables por si hubiese alguna complicación. Somos enemigas de la oxitocina sintética que aplican para inducir el parto (porque provoca dolor intolerable en las contracciones), mucha buscan parir junto a las personas que te dan confianza y lo menos infantilizadas. Es decir: no amarras, no vías por todos lados, queremos tocar a nuestros cachorros, quedarnos con ellos y que nadie se los lleve “para que descanses”, la guagua y tu descansan juntos desde ese minuto en adelante. Son uno. De todas maneras a veces da miedo, por experiencias propias o heredadas, por reportajes leídos, por muchas cosas. Es válido tener miedo y es importante que todos sepan qué te da miedo y que tengas un plan de parto.
En estás últimas semanas mi jacinto se movido mucho, constante y brusco, lo mismo me genera contracciones de panza y me da un poco de miedo que se apure el trabajo de parto. Trato de andar en calma.
Muchas personas buscan asesorarse por una Doula, que es alguien que te acompaña antes, durante y después del parto.
¿Qué es una Doula?
Antes, mucho antes que los ginecólogos controlaran el proceso del embarazo, la red de mujeres que rodeaban a la gestante (madres, amigas, vecinas) le proporcionaba la información y conocimientos necesarios, principalmente a base de las experiencias vividas para llevar a cabo un buen proceso de parto.
Actualmente esta transmisión se ha perdido (aunque en los talleres de mujeres nos reencontramos y empoderamos) Como las mujeres ya no nos reunimos y sólo confiamos en el médico, las mujeres se enfrentan a la maternidad solas y sin referentes cercanos. Para equilibrar esta gran pérdida ha surgido la figura de la doula, que son mujeres que acompañan durante el embarazo, el parto y el posparto informando de todo lo necesario
Su labor fundamental es proporcionar información y dar apoyo, tanto físico como emocional, durante estas etapas, para ayudar a conseguir una vivencia placentera de la maternidad.
La doula ayuda a vivir un embarazo consciente, informará sobre las distintas opciones de parto, enseña a confiar en tu cuerpo, para que seas la verdadera protagonista del parto junto con tu cachorro. Es un apoyo incondicional durante el parto y el puerperio, acompañándote en la búsqueda de la mamá interna, y que es la mamá que esa guagua necesita.
Abogan por un sistema de atención al parto en el que se permita a las mujeres tener mayor capacidad de decisión sobre sus propios cuerpos durante el proceso de parto, en el que se humanice la relación entre los padres y el personal médico.
La figura de la doula aparece en 1993, en EEUU: En un estudio, se comprobó que las mujeres que contaban con el apoyo de otra mujer con unas nociones básicas sobre el nacimiento presentaban un menor índice de cesáreas, una reducción en la duración del trabajo de parto, menor necesidad de solicitar analgesia, etc. Además, se comprobó que estas madres tenían un menor nivel de ansiedad en el posparto, se mostraron mucho más seguras en su relación con el recién nacido, tuvieron un mayor éxito duración de la lactancia y se sintieron, en general, más satisfechas respecto a la experiencia del parto y posparto inmediato.
¿Cómo ser una doula?
Desde hace varios años, se imparten cursos reconocidos en los que participan obstetras y terapeutas. Su formación abarca conocimientos sobre fisiología del embarazo, parto y puerperio, de puericultura, lactancia, educación prenatal.
Si bien no existe ningún requisito específico para formarse como doula, es un trabajo que requiere de una gran sensibilidad, capacidad de empatizar y, sobre todo, de gran discreción para acompañar todo el proceso respetando los deseos y necesidades de la pareja y reforzando la confianza en ellos mismos.
¿Cómo ayudan a las embarazadas?
• reducción de las tasa de cesáreas en un 50%.
• reducción de la duración del trabajo de parto en un 25%.
• reducción de las peticiones de epidural en un 60%.
• reducción de un 30% en el uso de analgesia.
• reducción de un 40% en el empleo de fórceps.
• menos ansiedad y depresión posparto.
• mayor confianza con su bebé.
• mayor satisfacción
• mayor probabilidad de una lactancia exitosa
Por otra parte, hay doulas con una formación complementaria que realizan cursos específicos para embarazadas y mamás con bebés pequeños, por ejemplo, de yoga, de masaje, de reflexología, etc.
¿Y tú? ¿Ya tienes tu Doula?
Diario de mi embarazo:
Semana 4 – ¡ Estoy embarazada !
Semana 5 – Comenzaron las nauseas del embarazo
Semana 6 – ¿ Cómo organizar un matrimonio ?
Semana 7 – Viajando a Cincinnati con Pampers
Semana 8 – Tengo síntomas de aborto
Semana 9 – Trekking embarazada
Semana 10 – Exámenes
Semana 11 – Ecografía
Semana 12 – Fiesta de Matrimonio
Semana 13 – ¡ Es una niña !
Semana 14 – Volver al trabajo
Semana 15 – ¿Qué le pasa a mi pelo?
Semana 16 – ¿Cuándo contar que estoy embarazada?
Semana 17 – Los movimientos de Jacinta
Semana 18 – ¡5 meses han pasado volando!
Semana 19 – ¿Por qué la piel del pecho se oscurece?
Semana 20 – Necesito un lugar tranquilo para gestar

